viernes, 15 de noviembre de 2013

“Clarín” recurre a las “plumas” amigas para cubrir el bache que genera el retiro espiritual en Mar del Plata. Volvió Jorge Asís, ya perdonado, y también Luis Majul, que tiene fuentes tan serias como Tato Bores.

El Grupo “Clarín” cumplió con su retiro espiritual anual en la Ciudad de Mar del Plata en un clima especial habida cuenta del impacto que supuso para los gerentes y periodistas destacados (“las primeras espadas”, según los denominaba el Noble fundador) el fallo de la Corte Suprema, que declaró constitucional la Ley de Medios. La migración de sus “plumas” -Ricardo Kirschbaum, Julio Blanck, Eduardo Van Der Kooy y Ricardo Roa- a la Ciudad Feliz obligó a la redacción del matutino a improvisar, refritando textos de periodistas que habitualmente no firman notas en sus páginas.
La presentación de estas “colaboraciones” fue -cuando menos- curiosa: “Ante el hermetismo oficial, y con el bache (¿?) que generan los días que faltan para la vuelta de la Presidenta a la gestión, prevista para el lunes, cualquier información sobre el estado de salud de Cristina Kirchner genera atención y polémica. Ayer, por caso, puede leerse dos editoriales de los periodistas Jorge Asís y Luis Majul.” Las palabras clave aquí son “información” y “estado de salud”.
En su “particular estilo” (según “Clarín”) Asís NO brinda ninguna información y se limita a sus habituales especulaciones trilladas, adjetivando como siempre en exceso, abusando de una ironía insultante en su crónica sobre supuestas luchas palaciegas, reuniones imaginarias, y apelando a un clásico de la prensa opositora: los inminentes cambios en el elenco de Ministros, que resultan estrictamente expresiones de deseos u operaciones dado que nunca pueden citar una fuente verificable. En fin, el hombre que jugó a ser Roberto Arlt en las páginas del Gran Diario Argentino vuelve, domesticado ya, ajeno a la literatura, superada la interdicción que Magnetto le impuso, dispuesto tal vez a trabajar codo a codo con Lanata, ¿por qué no?
El aporte de Majul, tomado de las página de “La Nación”, se mantiene fiel a su ya clásica secuencia de homenajes a los guionistas de Tato Bores, en abierta competencia con Asís. El Turco apela a “La garganta” como informante. Majul dice que se encuentra “de pura casualidad, con uno de los médicos que la controlan casi todos los días” y que esta fuente le confirma que Ella (Cristina) nunca volverá a ser la misma y asegura que “los 0,50 miligramos de clonazepam diarios que venía tomando para bajar su nivel de ansiedad e intentar dormir no le alcanzaron”. (¿Y? Mi tía, de 86 años, toma el doble y está bárbara). Pero, Majul también habló con un “ex ministro” que dice que la vio llorar recordando a su esposo, que “se agarraba rabietas” con “las versiones delirantes de que había vuelto a formar pareja”. Mirá vos.
Es decir, de lo anunciado -“información sobre el estado de salud de Cristina”- nada. Lo que sí ofrece “Clarín” es -otra vez- el ataque misógino a la Presidenta, el bastardeo de la información acerca de su salud, y esa versión burlesca del periodismo que se ha convertido ya en un problema para la revista “Barcelona” -la parodia necesita de un modelo “serio”- que se descubre definitivamente desplazada. ¡Atenta, Ingrid Beck!

1 comentario:

lucas carrasco dijo...

Pero el detalle de que Cristina anunció que se iba un mes y prolongó la licencia 45 días más, ¿no te parece llamativo?¿Y dónde ves la misoginia? ¿Y el ataque?
A mí me sorprende el trato amable que se la dispensado desde la prensa a Cristina estos dos años. Me parece un hecho inédito en democracia y preocupante, absolutamente negativo.
Se ve no vemos igual las cosas. Igual, me gusta mucho -quizás por eso- tu blog.
Te leo siempre.
Un abrazo.