miércoles, 6 de noviembre de 2013

Viendo 6-7-8. La pelea por la verdad. Fontevecchia mintió sobre Lorenzetti y afronta un bochorno difícil de disimular. ¡Vergüenza es la metaforización escatológica de Eliaschev y sus "ventosidades ideológicas"!

En el blog La Otra, Oscar Cuervo dio cuenta de la mentira que el periódico Perfil publicó en su tapa del domingo, afirmando que el presidente de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti había hablado con el secretario legal y técnico de la presidencia Carlos Zannini sobre la Ley de Medios. Lorenzetti exigió una rectificación y Perfil se vio obligado a difundir el video completo de la entrevista, en su versión online, quedando en evidencia la mentira. Como bien pregunta Cuervo: “¿Publicará Fontevecchia en su edición impresa del próximo domingo una autodesmentida en tapa, con un tamaño similar al que le dedicó a engañar a sus lectores el domingo pasado?”
Recordemos la versión del intercambio entre Fontevecchia y Lorenzetti publicada por Perfil:
-¿Cuándo fue la última comunicación telefónica que tuvo con Zannini?
-No me acuerdo la última vez, pero por supuesto que hablamos.
-Pero fue recientemente.
-Este tema fue (el de la Ley de Medios) el último tema grave y que realmente hablamos muchísimo. Pero hemos hablado también en el tema de las drogas, que es una de las cosas más graves que tenemos.
Cuando se conoce la versión completa de la entrevista se advierte que el texto entre paréntesis fue agregado por Fontevecchia, en tanto Lorenzetti sólo afirmó que estuvo reunido con Zannini para hablar sobre el narcotráfico y no sobre oligopolios mediáticos.
Si hay algo que debemos rescatar, entre tantas otras cosas imprescindibles de 6-7-8 (ese programa banal que sólo vemos los giles K, porque los otros, los más perspicaces, lo desprecian, dado que la saben lunga y no necesitan abrevar en esta fuente de tonterías), es su capacidad de contrainformar, de brindarnos un resumen de lo que sucede en los medios. Porque las personas que trabajan, las que van y vienen haciendo cosas, no pueden monitorear medios, ni mucho menos contradecir la sarta de mentiras que la comunicación dominante construye en el día a día. Para eso está, justamente, 6-7-8. Y allí vimos ayer estas perlitas en torno a la batalla comunicacional por la verdad.
Juan Pablo Varsky dijo en su programa por Metro (FM 95.1) que:
“Lorenzetti dijo que no habló de la Ley de Medios con Zanninni y pidió una rectificación a Perfil, que admitió el error… ¿Error? Jorgito Fontevecchia es el director de Perfil, ¿de qué error me estás hablando, papá? Los diarios están hechos por personas, que ejercen el oficio de periodistas pero son personas, y las personas se dividen entre buenas y malas, y Fontevecchia es una mala persona, por eso hace lo que hace. Por eso, en su diario hay notas inventadas, y ahora, esta práctica de poner entre paréntesis cuando el tipo no lo dijo, y tener que sacar el audio porque el Presidente de la Corte te llama: ‘Mirá, estás mintiendo, yo no dije esto’. Se entiende desde este lugar: Jorge Fontevecchia es una mala persona.”
Y, luego, Victor Hugo Morales, por Continental (AM 590), dijo:
Una mentira más. Este audio que ha sido publicado, conminados que fueron por Ricardo Lorenzetti, pone las cosas en su lugar en todo sentido. En lo que no dijo Lorenzetti, y en lo que son capaces de mentir los medios”.
Hasta Magdalena Ruiz Guiñazú, también por Continental, se dio cuenta de la grosería en la tergiversación, e interrumpió a su columnista María O´Donnel que intentaba “dibujar” una disculpa para el bochorno y la cortó diciendo: “El video es inapelable”.
Lo cierto es que la nota tergiversada de Perfil fue difundida hasta el hartazgo por la comunicación dominante, pero la retractación fue ocultada o relegada a los márgenes. O sea, como sintetizó el informe de 6-7-8: “El engaño funcionó a la perfección”.
Y ahí aparecieron los bustos parlantes de TN, Mariano Obarrio, y especialmente José Eliaschev quien, el lunes, por Radio Mitre (AM 790) después de la publicación de la desmentida, aún decía:
Ricardo Lorenzetti, un gran mentiroso. Es un cómplice explícito de esta enormidad. ¿Por qué digo que un mentiroso Lorenzetti?… porque miente, literalmente miente. En el reportaje que le hace ayer Fontevecchia confiesa sus vínculos con Zannini. Tengo malas noticias para el doctor Lorenzetti, que es un mentiroso. A mí, Radio Mitre me importa mucho. A mí, el Grupo Clarín me importa mucho. ¿Saben por qué? Porque si desaparecen los protagonistas verdaderos de esta historia, las paparruchadas sobre la libertad de prensa y los derechos humanos serán simplemente ventosidades ideológicas”.
Y al día siguiente, martes, el escatológico Eliaschev, dijo:
“Bueno, marcha atrás, rectificación, involución en pantuflas. El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti, le pide a Perfil que aclare que sí, que tuvo charlas privadas con Carlos Zannini, pero que no habló de la Ley de Medios. No aclare más Lorenzetti porque oscurece. ¿Cómo sabemos que no habló de la Ley de Medios? La mentira es doble, que la sale a aclarar seguramente por imposición del Gobierno.
En fin, la distorsión informativa está expuesta. Algunos diputados liderados por Elisa Carrió amenazan con un juicio político al presidente de la Corte, teniendo como principal argumento y prueba documental la publicación dominical del diario Perfil, que ya fue desmentida, pero al parecer no (les) importa. Ante esta construcción mendaz y distorsiva de la agenda mediática, ¿se entiende la importancia de la lucha en torno de la democratización de la información?