miércoles, 1 de diciembre de 2010

La credibilidad de los medios en caída

¿A quién le importa la credibilidad de los medios de comunicación? Obviamente, en principio, debería importar a sus dueños, a quienes los dirigen, y quizás también a los periodistas que trabajan en esas empresas. Después, a todos aquellos que enlazan sus estrategias políticas o de mercado a la comunicación masiva. Y, por último, a las audiencias, a los públicos, los receptores de esa comunicación. Se trata de una cuestión decisiva, dada la importancia que ha adquirido la posibilidad de influir en la opinión pública como núcleo de cualquier estrategia de poder.
Por eso resulta interesante la entrevista que realizó Víctor Hugo Morales por Radio Continental a Federico Aurelio, director de la consultora Aresco, que indagó en la percepción social del papel de los medios en nuestro país y obtuvo algunos resultados llamativos. Por caso, constatar la pérdida de “confiabilidad y prestigio” del periodismo, que durante más de veinte años encabezó esa encuesta, y que este año por primera vez bajó al segundo lugar. Según Aurelio “la institución comunicación/prensa/periodismo” pasó del 25% de aprobación en el 2009 al 18,6% en el 2010. Es decir, el periodismo bajó siete puntos en la consideración social. Al decir de Aurelio: 
“Y, lo que es más impresionante que esta modificación del posicionamiento de los medios de comunicación es el crecimiento de la institución Presidencia de la Nación, que pasó de estar con el 8% de aceptación en el 2009 a casi el 30% en el 2010”. Encabezando las preferencias de la sociedad, claro, en materia de “confianza y prestigio”.
Por cierto, nos resulta más que interesante esta referencia de la consultora respecto de los efectos de la abierta confrontación que los medios hegemónicos libran contra el Gobierno nacional, no leída en términos de mercado sino de aceptación social.
Señala Aurelio: “Esta fue una muestra que se hizo el 24 de noviembre, con un tamaño muestral de 2.337 casos, en el área metropolitana -Ciudad de Buenos Aires más Gran Buenos Aires-, con un margen de error del 2,07%. Ahí lo que indagamos más en profundidad, a partir de los resultados que estábamos obteniendo acerca de la confiabilidad y del prestigio de las instituciones, era sobre los porqué de las posibles variaciones. Fundamentalmente, en el tema del Gobierno nacional y los medios de comunicación, en este marco de conflicto que vienen teniendo hace un tiempo. Y ahí, indudablemente, está influyendo la buena evaluación que en este momento tiene la gestión del Gobierno nacional. Teniendo en cuenta que hoy, post fallecimiento de Néstor Kirchner, se ha llegado a valores de casi 70% de aprobación, o de valoración positiva, de la gestión del Gobierno nacional, en el marco del conflicto con los medios, eso está influyendo en la evaluación de la confiabilidad o prestigio de estas instituciones”.
Parece claro que quienes adoptaron el camino de la “crispación” sufren hoy el efecto “boomerang” y, luego de la muerte de Néstor y del proceso de reflexión y reconsideración colectiva acerca de sus logros, que obviamente se traduce en apoyo a la presidenta Cristina, los medios opositores sufren un fuerte impacto negativo en la evaluación de la sociedad.
Y, también esta encuesta señala un dato interesante de la recepción, en términos de opinión pública, del discurso catastrofista, intimidatorio, de los medios de comunicación. Así lo explica Aurelio: “Aparte, medimos algunas otras cuestiones muy interesantes. Por ejemplo, el nivel de reflejo del humor social que considera la gente que hacen los medios, y ahí la mayoría considera que los medios reflejan un mayor mal humor social que el que existe realmente. Y a su vez me parece que también influye el hecho de que según medimos hay un acuerdo importante de que la Ley de medios y la cuestión Papel Prensa también influyó en la pérdida en la confiabilidad de algunos medios”.
O sea, que la puesta en marcha de un proyecto orientado a la democratización de la comunicación, tal como lo procura la ley de servicios audiovisuales, y la puesta en debate acerca de una regulación de la producción de papel y la investigación sobre  la confusa apropiación de Papel Prensa han contribuido a generar en la sociedad argentina un estado de alerta que comienza a ponerle límites a las estrategias de manipulación de la prensa hegemónica.
Un cambio esperanzador y obviamente silenciado, dado que en nuestro país las empresas que dominan la comunicación masiva no publican estudios acerca de su credibilidad o prestigio en la sociedad. Se limitan, en todo caso, a difundir (cuando son positivos) resultados en materia de rating televisivo, audiencia radiofónica, entradas en sus páginas digitales o venta de ejemplares en la prensa gráfica. Pero nada acerca de su buena/mala aceptación social. De eso no se habla.

10 comentarios:

Roberto dijo...

Hola Sanín, basta con hablar con
la gente en la calle para notar el
descrédito de algunos medios
radiales, televisivos o escritos.
Charlaba con el diariero del barrio
me comentó que las ventas de clarín
le bajo un 40%, estamos hablando de
un barrio clase media alta donde no
faltaron en su momento las cacerolas en la plaza. La única molestia son los precios que
siguen subiendo, aunque reconocen
que no es culpa del gobierno.

UN abrazo.

Unfor dijo...

Que cifras notorias. Y después, la tendencia. Quisiera ver éste mapa dentro de unos años.

Pero, las consultoras...
Hoy me llaman por una encuesta de Mora y Araujo. 700 preguntas para dilucidar la situación Gobierno-Fibertel. Para contestar dentro de un múltiple choise que Drácula elaboraba mejor.

Javier dijo...

Esperemos que sigan perdiendo credibilidad los medios y tambien los periodistas , porque por ej la nota de Caballero el domingo en Tiempo Argentino ( que hacen Clarin y Techint cuando nadie los ve ) era tan impresentable como las notas de Claron . Claramente lo que hoy ocurre es que el pueblo esta creciendo y es menos manipulable.

Un abrazo

A.C.Sanín dijo...

Roberto: Un dato del estudio que no incluí en el post es que muchos entrevistados se están informando por más de un medio, pero a la hora de elegir el medio a través del cual se informan principalmente de la actualidad del país, el 55% informa que es la televisión, el 19% la radio, el 10% los diarios, y el 12% la internet, con un crecimiento muy importante que viene teniendo en los últimos tiempos. Supongo que esta tendencia también afecta las ventas de Clarín. Un abrazo.

Unfor: ¡700 preguntas! Bueno, ese es un estudio exhaustivo, parece.Te admiro la paciencia al responder. Un abrazo.

Javier: Esa nota en Tiempo Argentino sólo daba para un recuadro en páginas interiores. No es serio hacer la tapa de un domingo con ese material. También imitan lo malo, parece. Un abrazo.

Ricardo dijo...

La caída en ventas del GDA la afecta como empresa, pero la disminución de la credibilidad del periodismo en general la afecta como empresa periodística que también supo ser. Yo sigo pensando si eso es periodismo o no, porque quizás lo sea. Así como también de este lado puede uno preguntarse si lo que hace 678 es periodismo o crítica del periodismo existente.

En ese sentido yo veo como saludable que se cuestione la credibilidad porque obligará a los periodistas a mejorar y a ir abandonando poco a poco este lugar de Cancerberos de la República y el Honestismo.

Otra cuestión que me preocupa es que creo que no es tan difícil que un diario como Clarín recupere la credibilidad. Un par de cambios en la primera línea, una adaptación de la línea periodística y quizás vuelvan a ser quienes alguna vez fueron. No será este próximo año, con seguridad, ya que están abocados descarada y desenfrenadamente en evitar un triunfo del oficialismo. Pero si gana, como esperamos, Cristina en 2011, algo tendrán que hacer porque no creo que aguanten dos o tres años más de la línea actual.

Un abrazo.

A.C.Sanín dijo...

Ricardo: supongo que ambas cuestiones van de la mano, ¿no? La pérdida de cualquier vestigio de pluralismo convirtió a Clarín en un “diario de partido”, ilegible para cualquiera que busque informarse sin ser adoctrinado. Queda claro que ninguna comunicación es “desinteresada” o “neutra”, pero el GDA superó todos los límites. Es un actor político demasiado descarado, se le nota mucho la intención de dañar al Gobierno al tiempo que encubre y promueve y aún organiza bajo su tutela a la oposición. Hacen periodismo corporativo, como cualquiera que escribe en el house organ de una empresa. La diferencia con 678 es que este programa no oculta su alineamiento, no presume de ninguna neutralidad cuando crítica a otros periodistas.
Es muy interesante lo que señalás acerca de las posibilidades futuras de Clarín. Si Cristina es reelecta, y se aplica la Ley de Medios en plenitud, ¿el Grupo aceptará desinvertir sin dar pelea? Lo veo difícil. De otra parte, me parece que cuando un producto periodístico se degrada tanto es muy difícil relanzarlo como algo nuevo, más “objetivo”, más plural. Pero, veremos, de algún modo se adaptarán. Un abrazo.

Sujeto de la Historia dijo...

Hola Amigo Sanín:
Es muy gratificante leer lo que escribiste, porque al fin podemos ver en la consideración social cuestiones como ésta, de la que hace tanto tiempo venimos escribiendo.
Es, como decís, buen síntoma.
Y también habría que agregar que ha sido muy burdo el modo en que el Partido Mediático de Oposición ha manejado las cosas; llega un momento en que lo que podría ser preocupante, se transforma en risible.
Te mando un fuerte abrazo

HUINCA dijo...

Muy bueno Sanin(es). Yo, la verdá, soy un tipo resentido, y espero que Clarín termine por fundirse; los periodistas rescatables que hay encontrarán laburo en otros medios, y los otros, que se queden pataleando en un medio que ojalá sea tan testimonial (en el sentido que siga saliendo por inercia, sus testimonios no valen ni valdrán nada)como La Prensa. Y es posible: ¿quién hubiera dicho que el Crítica de Botana terminaría por sucumbir? Esa gente que llevó a Clarín al sitio monopólico que ocupa ES Clarín, en el sentido que si ellos se van, Clarín sucumbirá. Una cosa va de la mano de la otra. Clarín llegó a donde llegó por sus crímenes, los de verdad y los mediáticos (la mentira, la manipulación). No creo en una posible redención de Clarín. Y, esto, que yo puedo enunciar conscientemente, creo que le pasará incosncientemente a cada uno de los que dejó de creer en Clarín, que le vio las mañas, que se dio cuenta que no es que AHORA Clarín está contra ESTE Gobierno, sino que siempre fue así, que todos los editorialistas jugaban a un juego que no tiene que ver con el periodismo, que todas las noticias estaban truchadas. Y las denominaciones, si uno les presta atención, dicen exactamente lo que quieren decir: Clarín es un medio de COMUNICACIÓN, no de información.
Abrazo amigos todos

Rick

A.C.Sanín dijo...

Amigo Sujeto: Me parece que la oposición política -el radicalismo, por caso- debiera revisar cuáles han sido los frutos de su asociación con las corporaciones mediáticas. No deberían ignorar que el crescendo de Ricardo Alfonsín en la interna de la UCR fue construido relativamente al margen del apoyo de los medios, mientras que su contrafigura -Cobos-, tan fuertemente instalada, ha comenzado a derrumbarse. Carrió también debería revisar sus números, claro. Y, más en general, como decís, todo ha sido muy burdo. La encuesta que comentamos refleja que buena parte de la sociedad ha advertido la degradación del periodismo y toma distancia. Otro legado de Néstor, ¿no? Un fuerte abrazo.

A.C.Sanín dijo...

Hola, Rick. Lo acompaño en el resentimiento. Nos han jodido la vida demasiado. Sería reparador que Clarín recorra el mismo camino de La Prensa o La Razón, devaluarse hasta convertirse en un producto marginal. No creo que suceda en el corto plazo (es demasiado poderosa la trama económica que construyeron), pero tal vez pierda su centralidad en el sistema de medios. Comparto lo que decís: cuando un lector deja de creer en Clarín -y no lo compra más- hace un gesto de independencia crítica. Y, respecto de sus trabajadores: trabajar en Clarín no es hacer periodismo. Es un laburo tan burocrático y faldero como redactar informes en La Embajada. Un abrazo.