viernes, 29 de octubre de 2010

No estás sola, Cristina.

Estuvimos en la Plaza y formamos parte de la interminable cola que procuraba llegar a la Casa Rosada. Pero, después de más de siete horas, nos rendimos (estaremos viejos, quizás). O mejor, en verdad, teníamos urgencias que atender en casa.En los diarios que publicarán sus portadas dentro de un rato, es casi seguro que la movilización a Plaza de Mayo en homenaje a Néstor Kirchner y en apoyo a la presidenta Cristina, porque las dos cosas fueron juntas en los gritos del pueblo, habrá de ocupar un lugar central. Se trata de un hecho político de enorme significación, en tanto expresa la respuesta popular a la pérdida de un dirigente que es vivida como una derrota. Y, también, contradictoriamente, la afirmación de una esperanza, de la conciencia de haber asumido un proyecto de país, un voto a favor de Cristina.
En la fila, que se engrosaba inexorablemente, confluía lo heterogéneo y bueno que convoca el kirchnerismo. Una rica mezcla de generaciones, también de identidades políticas, de historias y de inscripciones sociales y económicas muy diversas. Y ahí caminábamos. El canto preferido era, obviamente, “¡Andate Cobos, la puta que te parió! Y luego, su versión irónica: ¡Y llevate a la Carrió!
Pero era infinita la muchedumbre. Nos hizo acordar a las marchas cuando murió Perón, bajo la lluvia. Allí también el campo popular se hizo presente, e iniciaba “colas” que no se sabía ciertamente a dónde llegaban, pero quería estar allí y decir presente.
Habrá que subrayar, para todos los compañeros que no pudieron acercarse a la Plaza de Mayo, que se trató (y se trata, porque continúa) de un ejemplo de movilización democrática. No hubo organizadores ni administradores de esta irrupción de la multitud. Como le escuchamos decir a una compañera *: “Somos nosotros, que nos disciplinamos en nuestra expresión. Aquí no hay peleas, hay sentimiento”.
Pero claro, una vez llegados a casa, buscamos en la red las versiones de esta marcha histórica y encontramos esto:
Y esto:
Bien sabemos cuál es el sentimiento hostil -y aún perverso- que anida tanto en las redacciones del Clarín como en La Nación respecto de la muerte de Néstor Kirchner y hacia el futuro del gobierno de Cristina. Pero, convengamos, en ese aminoramiento mentiroso entre las "decenas" de miles y los "cientos" de miles, los empleados de Magnetto terminan por certificar su renuncia a cualquier resto de veracidad, en su pretensión de trabajar como periodistas y a la vez rendirse ante la patronal, procurando minimizar una movilización que entrará en la historia por su magnitud y elocuencia.
Están asustados, parece.

* 3:16 de la madrugada la vimos -en la transmisión de Visión 7- lograr su objetivo, junto a sus compañeras, rindiendo homenaje al ex presidente. Bien por ella y por todos.

miércoles, 27 de octubre de 2010

¡Gracias Néstor!

El asesinato de Mariano Ferreyra y los tiempos de la derecha mediática

Hay que decir, como reconocimiento a Ricardo Forster, que no sólo juega en el campo amigo de TVR o "6-7-8", sino que también tiene el coraje de jugar de visitante -como lo hizo ayer, martes- en el programa “Palabras más, palabras menos”, enfrentando las mordidas de la jauría y la distorsión de los “zócalos” mal intencionados. Sucede que, más allá del empeño de una fiscal y de una jueza por esclarecer el asesinato de Mariano Ferreyra, los tiempos del Poder Judicial son demasiado lentos para la avidez de la derecha mediática, de la que son parte Tenembaum y Zlotogwiazda. Como era previsible, la investigación se complejiza en el cotejo de declaraciones y refutaciones, videos y pistas, que nadie puede saber en qué habrá de culminar.
Lo cierto es que, en estos días, la derecha trafica con la muerte de un pibe. Y despliega un arsenal de acusaciones que, apelando a la peor manipulación, intenta establecer un vínculo entre los presuntos asesinos y la dirigencia sindical nucleada en la CGT, conducida por Hugo Moyano, que apoya al Gobierno. Un tiro por elevación.
Está claro, a esta altura, que a Ferreyra, un joven militante del Partido Obrero, lo mató la derecha que anida en la Unión Ferroviaria. Desde los medios hegemónicos, se insiste -y se insistirá- en hacer responsable al gobierno nacional de esta muerte. Por aquello de que hay un “clima” discursivo, un “espíritu de confrontación”, supuestamente generado por el oficialismo, que alienta o genera las condiciones para la violencia física, práctica y, al fin de cuentas, criminal, entre otras hipocresías.
Se pretende deslegitimar así, de un plumazo, lo que ha sido, y es, una de las más virtuosas banderas del kirchnerismo, gobernante desde 2003 a la fecha: la valiente decisión de no reprimir las manifestaciones de protesta en los espacios públicos. Sólo desde el cinismo más descarado se puede refutar esta verdad, evidente para cualquiera que recorra las postales de la conflictiva realidad de estos años.
Las fuerzas de seguridad que responden al Gobierno nacional jamás dispararon frente a las movilizaciones políticas y sociales que han jaqueado -¡y cuánto!- la tan mentada “gobernabilidad”. Por el contrario, desde el Estado siempre se procuró encontrar caminos de negociación, se buscaron “consensos” para resolver esas protestas legítimas, o no.
Está claro que en el juego del “péguele a Moyano” se apunta contra el Gobierno. Y se apunta contra el “modelo” económico y social que impulsa el kirchnerismo. Y, obviamente, se intenta construir un clima de opinión opositor de cara a las próximas elecciones.
Es muy evidente la debilidad de la línea argumentativa de la derecha, especialmente cuando tiene que apelar a la exhibición en simultáneo -en las tapas de Clarín, La Nación y Perfil- de ocasionales fotografías del presunto tirador junto a figuras ligadas al kirchnerismo. Es muy forzado el intento de asimilar la trayectoria gremial y política de Hugo Moyano (opositor al desguace del Estado en los años 90) con la de José Pedraza (cómplice y beneficiario de las privatizaciones) para desacreditar al gremialismo argentino en su conjunto. Hay mucha basura mediática, allí.
A la derecha comunicacional, ligada como nunca antes al establishment económico, sin dudas les preocupa el avance de los trabajadores organizados. ¡Qué cosa, ahora pretenden participar de las ganancias de las empresas, según lo establece algún artículo sospechosamente olvidado de la Constitución Nacional! Y les molesta, también, que al interior del peronismo la CGT reclame -como “columna vertebral”- una proporción en la representación legislativa. Y, la pregunta: ¿por qué no?
Frente a esta ofensiva, es obvio que desde el kirchnerismo -esta encarnación del peronismo del cual nos sentimos parte- entendemos que es necesario dar respuesta. Y aquí se instala una discusión, tan rica como urgente. Porque, a veces, en los debates que nos impone una coyuntura, también se van prefigurando las estrategias.
Por caso: es muy evidente la debilidad del intento de ciertos medios que apoyan al Gobierno de enlazar el asesinato de Ferreyra con sectores ligados al ex presidente Duhalde. Un intento vano que jamás llegará a la supuesta cúspide a la que se pretende responsabilizar. En rigor, la discusión es otra.
Tal como señaló el ya citado Forster: Nos cabe a nosotros dar cuenta de ese asesinato cometido por una patota sindical. Le cabe a las instituciones de un estado de derecho avanzar sobre los responsables materiales e intelectuales. Le cabe al gobierno garantizar no sólo que eso se haga con premura sino avanzar sobre algunas de las causas que hicieron posible la masacre de Barracas. Sindicalistas canallas, empresarios explotadores, un sistema que perpetúa la precarización laboral, medios de comunicación que de una manera cínica presentan como héroes y virtuosos a aquellos que, ayer nomás, mostraban como violentos piqueteros que amenazaban la paz social y a los que había que poner un límite”.
Y más allá: es urgente que el Gobierno desmonte, de una puta vez, esa llaga que constituye el sistema de administración de los ferrocarriles. Hay que meter la mano allí, y barrer esa estructura corrupta e ineficiente que castiga a millones de pobres (a los usuarios y a los trabajadores). Este es el desafío que puede acallar a los que ladran, por izquierda y por derecha.

martes, 19 de octubre de 2010

La prensa hegemónica interpela a Scioli

En fin, uno lee y escucha, trata de informarse y entender. Y percibe que avanza, desde la prensa hegemónica (pero no sólo desde allí), un intento de construcción de un “clamor popular” que aboga por una suerte de armisticio en esa confrontación entre “populismo” y “neoliberalismo” (o izquierdas y derechas) que ha logrado exhibir -con más o menos eficacia persuasiva- de cara a la sociedad el kirchnerismo gobernante. Y “el hombre”, acariciado por la brisa de la historia, el que podría cerrar esa herida, acabar con la “división” entre los argentinos, sería, precisamente, Daniel Scioli.
Sobre él convergen dos solicitaciones. De una parte, quienes le reclaman que encabece al llamado Peronismo Federal (o disidente, o no alineado, o menemista) y cierre así, con una derrota elocuente, el ciclo de los Kirchner. De otra, quienes sugieren que, ungido como delfín del actual Gobierno, Scioli podría expandir las fronteras de aceptación popular del “modelo” kirchnerista, incorporando sectores de capas medias hoy renuentes a acompañar con el voto un tercer período.
Digamos, uno puede leer el reclamo por un Scioli francamente opositor en una nota redactada por Eduardo Van der Kooy, editorialista del diario Clarín, referida a “la debilidad política e institucional de los Kirchner”. Ahí se explaya el articulista a favor de la “esperanza blanca” de la democracia construida sobre consensos, sobre esas (pocas) cosas respecto de las cuales todos podríamos ponernos de acuerdo: “Las peores noticias (para el kirchnerismo, claro), sin embargo, provendrían de la política: Daniel Scioli, por primera vez, admitió la semana pasada que podría ser candidato a presidente. Lo hizo a su estilo, en extremo cauto, apenas insinuante. Pero fue mucho para lo que suele acostumbrar. El maullido de un gato pareció transformarse en el desierto político en rugido de un león. Nada indica que el gobernador de Buenos Aires haya recibido alguna venia del ex presidente”. O sea: el tal Scioli va por más, se independiza y se enfrenta, con su estilo cauto, dando maullidos que resuenan.
O, también, uno puede leer lo que afirma Joaquín Morales Solá, desde las páginas de La Nación, alentando esa esperanza: “Scioli no decidió lanzarse confiado sólo en un Dios bueno. Antes cotejó que una inmensa mayoría de intendentes presentes en aquel acto se solidarizaron con él y hasta evaluaron luego la posibilidad de escribir un documento público de adhesión al gobernador. Esos caudillos no se estaban abrazando a Scioli, sino diciéndole adiós a Kirchner. Otra vez, Scioli contra Kirchner como posible jefe de una oposición peronista.
También Mariano Grondona editorializó sobre este tema en el programa Hora Clave, emitido por Canal 26. “Yo noto, por ejemplo, en casa, o en lugares así, como privados, se discute a Scioli, hoy en día. Pero, Scioli si, Scioli no. Y es como el dios Jano, que tenía dos caras, con una cara miraba a un lado y otra cara mirando a otro. Porque hay como dos versiones de Scioli. Están los que dijeron: no, Scioli perdió el tren, no es su momento y cuando debía haber reaccionado no reaccionó. Algunos dicen, es un trapo de piso, entonces ya no podemos esperar más nada de él. Y esta otra cosa, lo del valor de la prudencia… Aristóteles dice que la virtud del político, es lo que llaman en griego kairós; que es la intuición del tiempo oportuno. Sería un dios que nos visita y nos dice: es el momento, no es el momento. Quiere decir que la realidad, que el tiempo, es desparejo. Hoy llueve, mañana hay sol y hay que adaptarse a las variaciones del tiempo político. Lo que parece obvio en un momento, es imposible en otro. Esta es la otra versión de Scioli, que yo creo que se ha ido cotizando…. La derecha, está claro, le formula un reclamo a Scioli: es la hora de confrontar y romper.
En fin, así están las cosas. Los articulistas de la oposición -con enorme trayectoria en la promoción de “soluciones democráticas y populares”, ¿no?- están jugados a la alternativa Scioli opositor, frente a la “crispación” que promueve el kirchnerismo.
Y, en este marco, importa lo que señala Manuel Mora y Araujo, desde el periódico Perfil: Hay una demanda que emerge de la ciudadanía: una síntesis entre lo que hoy se obtiene del Gobierno y lo que podría esperarse en los planos en los que el Gobierno disgusta. Esa demanda ya motorizó el voto que consagró a la Alianza en 1999: se buscaba mantener lo que andaba bien (que, después resultó, que no andaba tan bien) y mejorar lo que la sociedad no quería. La Alianza fue, en ese entonces, la respuesta que buena parte de la sociedad esperaba. Scioli se encuentra, hoy, en el preciso lugar en que podría ser la respuesta a esa demanda -exactamente lo que catapultó a Julio Cleto Cobos al estrellato hace dos años-”. Un tanto ambiguo, ¿no? Pero lúcido a la hora de especular sobre aquello que ronronea (no ruge todavía) al interior del kirchnerismo: Scioli como constructor de una nueva mayoría, sin el lastre K.
Dejamos para el final este sugestivo párrafo de Horacio Verbitsky, en Página/12: “Scioli fue interrogado en una radio (financiada en gran parte con publicidad del gobierno bonaerense) acerca de su candidatura. 'Si tiene que llegar, llegará', respondió luego de argüir que no pensaba en términos personales, sino en ponerle el hombro al país. Un funcionario de primera línea del Poder Ejecutivo sostuvo esta semana que la participación de Scioli en una primaria presidencial, fue acordada con Néstor Kirchner, que de este modo legitimaría su candidatura en una elección tanto o más significativa que la radical, entre el vicepresidente Julio Cobos y el diputado Ricardo Alfonsín. El acuerdo incluiría seguridades, cuya índole no aclaró, sobre la victoria de Kirchner en esa primaria. Uno de los líderes del Frente para la Victoria en el Congreso afirmó que el proyecto de Scioli está más avanzado de lo que se cree y lo resumió en siete precisas palabras: 'Por las buenas o por las malas'. Pero muy cerca de Kirchner nadie cree que Scioli se anime a desafiarlo. La idea predominante es que esa candidatura es una expresión de deseos de Clarín y del filántropo colombiano Francisco de Narváez, quien esta semana confirmó su amistad con Scioli y dijo que no tenía otra diferencia con él que su pertenencia al kirchnerismo, lo cual se parece demasiado a una invitación pública a saltar el cerco.
Más allá de estas operaciones de la prensa hegemónica para lograr que Scioli salte el cerco, es probable que la discusión en la blogosfera nac & pop continúe en torno de aquello que representaría el gobernador bonaerense en tanto relevo del oficialismo, sobre lo que suma o resta, sobre su posible papel en la dialéctica cambio/continuidad, despejada -según pensamos aquí- cualquier expectativa de “superación”. En este punto, la referencia ineludible en estas horas es el posicionamiento firme de Hugo Moyano, que ya mostró los dientes y señaló un escenario de conflicto entre los trabajadores organizados y el “cauto” Scioli. Puestos a elegir, creemos que el “modelo” se defiende con K. Y ahí apostamos.

viernes, 15 de octubre de 2010

Pidiendo oxígeno, Cleto asciende en la Fénix II

A estas horas, ya es sabido que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner informó que ha vetado la llamada “ley del 82 por ciento móvil”, iniciativa que no dudó en denominar “ley de quiebra del Estado”. De donde resulta que el Gobierno nacional demostró -dado lo expeditivo de la respuesta- que sus anuncios previos a la votación no eran una simple “chicana” o presión, sino una decisión tomada, que contemplaba los previsibles costos políticos de esta medida.
En las horas que precedieron al discurso de la Presidenta, no fueron pocas las repercusiones de la votación ocurrida el miércoles por la noche en el Senado. En las ediciones matutinas, el periodismo gráfico especuló acerca de la razón por la cual la bancada del Frente Para la Victoria y sus aliados habían decidido dar quórum para una votación con un resultado, cuando menos, incierto. Y, también, formularon hipótesis sobre las intenciones del oficialismo al otorgarle al vicepresidente Julio Cobos, otra vez, un papel protagónico en la resolución de un debate con obvia repercusión social.
Así lo expresó Marcelo Helfgot, desde las páginas de Clarín: “El oficialismo pudo haber negado el quórum, como tantas otras veces. O impedir que Julio Cobos volviera a capitalizar la aprobación de un proyecto de alto impacto social, como el del 82% móvil, apartando del recinto a uno de los suyos cuando el empate estaba cantado y eso significaba una derrota segura. Sugestivamente, no incursionó en ninguno de los dos caminos”.
Dejemos de lado la especulación acerca de la decisión oficial de forzar la resolución de este entuerto en un escenario de baja repercusión, ante el impacto mediático del rescate de los mineros chilenos que ascendían en una cápsula. Retenemos sí, como plausible, la hipótesis de que el kirchnerismo procuró “colgarle a Cobos y al resto de la oposición el mote de irresponsables que procuran desfinanciar al Estado”. Y, de rebote, darle “nueva visibilidad a Cobos, que estaba en franco declive, para entorpecer la interna del principal partido de oposición, la UCR, donde se venía afirmando la figura de Ricardo Alfonsín”.
En la misma línea interpretativa, el diario La Nación publicó con la firma de Iván Ruiz, una nota donde se señala: “Este nuevo desempate puede ser un guiño para el vicepresidente, que vuelve a tomar protagonismo, cuando Ricardo Alfonsín parecía sacar una ventaja en las encuestas”. Y agrega: “Según informa La Nación, el jefe del oficialismo en el Senado, Miguel Angel Pichetto, contaba con precisas instrucciones de Cristina Kirchner para obligar a Cobos a desempatar”.
Coincidentemente, el diario Página/12 publicó una nota firmada por Sebastián Abrevaya, donde se afirmaba: “Pocos minutos antes de la votación y como un regalo de medianoche, Pichetto le adelantaba ayer al vicepresidente que el oficialismo había decidido, como en el caso de la Resolución 125, darle el lugar de decidir la suerte del 82 por ciento móvil. ‘Probablemente tenga que volver a desempatar. Es una votación que va a afectar al gobierno nacional y provocar un fuerte daño a la credibilidad económica’ le advirtió”.
En fin, Cobos hizo lo suyo, jugó el juego que más le gusta, traicionó a Cristina, y recuperó una centralidad (precaria, si se quiere) en el paisaje mediático. Como es sabido, Cristina durante el día de ayer lo definió como un “okupa” en su cargo; Aníbal Fernández lo acusó, lisa y llanamente de traidor; y Amado Boudou, de irresponsable, entre otras tantas lindezas. Lo cierto es que en el ambiente comunicacional sobrevoló el recuerdo del voto “no positivo” en los días de la discusión de la Resolución 125. Y Cobos, mal o bien, fue otra vez convidado al centro de la escena.
En ese marco se dio este interesante intercambio en el programa “Código Político”, emitido ayer por la noche, por la señal “ultra opositora” TN.
Julio Blanck: El Gobierno, o el kirchnerismo en el Senado, le hizo un favor bárbaro a Cobos, que es su oponente en la interna, porque le dejaron desempatar anoche el tema de las jubilaciones… A ver, a Cobos, desde aquel voto “no positivo” le había costado encontrar protagonismo, anoche se lo dieron otra vez, y lo aprovechó…
Ricardo Alfonsín: No me van a creer. Yo creo que cuanto más fuertes lleguen los candidatos del partido, mejor. Así que no me preocupa eso, sinceramente, no me preocupa. No es tampoco que uno sea presuntuoso, pero no me preocupa eso. Vamos a discutir ideas, proyectos, programas… Algunas diferencias puede haber entre nosotros, y tendrán que ser los afiliados y los independientes los que decidan.

En fin, el Gobierno decidió construir a su adversario, en esta ocasión, como en tantas otras veces antes. Una opción política, claro. Que algunos opositores de derecha, que siempre se suponen más sabios, ironizaron. El kirchnerismo, esa manga de boludos, decidió poner en primer plano a “La armada Brancaleone” y a su jugador decisivo en esta escena (Julio Cleto Cobos) para marcar a fuego el juego perverso de la oposición. Y decidió, también, poner la cara ante la sociedad vetando una ley que apuntaba al corazón de la sustentabilidad del sistema previsional de nuestro país. Y, de paso, sembrar desorden en la interna del radicalismo. ¡Qué boludos!

viernes, 8 de octubre de 2010

¡Y dále con Lanata!

Condenado al ostracismo, conduciendo un programa nocturno en una señal marginal (canal 26), en un horario donde compiten los “tanques” de la televisión abierta, Jorge Lanata la tenía muy difícil a la hora de encontrar, no sólo un público propio, sino algún “rebote”, algún espacio de incidencia, alguna mención en la corriente principal de la comunicación masiva.
Sin embargo, en los últimos días, Lanata, un exaltado decadente que quiere hacerse oír desde la periferia comunicacional, se ha visto favorecido por un inesperado aliado en su intento por hacerse visible y participar del debate político y adquirir algún simulacro de autoridad. En efecto, sorprendentemente, 6-7-8 decidió acudir en su ayuda y construirlo como un adversario de fuste. Una y otra vez, el programa de la TV pública reitera la ostensible mutación en las opiniones de Lanata, a lo largo de las sucesivas ediciones, convirtiéndolo en un protagonista, en apariencia ineludible.
En la edición de ayer, 6-7-8 difundió un informe acerca de las repercusiones de un artículo del diario El País, de España, titulado: “Maradona como metáfora argentina”, presentándolo bajo el título/zócalo “Lanata a la derecha de Feinmann… (Eduardo)”. Digamos, el propósito de este tramo del programa no fue cuestionar ese artículo bizarro, someterlo a crítica, sino ¡dejar sentada la coincidencia en las posiciones de Feinmann y Lanata! O sea, un abrazo en el barro de los luchadores de lo peor.
Después, señalaron la común aversión de Lanata y Feinmann sobre cualquier reconocimiento a la figura de Ernesto “Che” Guevara, y su crítica coincidente a la toma de colegios. Y, finalmente, el informe reiteró el “hit” denuncista sobre Lanata, que se resume en la contraposición de dos declaraciones. Lanata dice en 2003: “Yo creo que los asuntos del pasado siguen existiendo porque nunca hubo justicia. O sea, no creo que los asuntos del pasado sean pasado. Hasta que no haya justicia en serio, la grieta sigue abierta”. Y, luego, su sospechosa "actualización", en 2010. Dice Lanata: “Me tienen harto con la dictadura. ¡Algo que pasó hace 34 años!”.
Un apunte al paso. ¿No parece débil argumentar que, tanto Martín Caparrós como el propio Lanata eran defensores de la “memoria” cuando habían publicado sendos libros sobre la historia argentina? ¿Se trataba sólo de un afán comercial/editorial? ¿No resulta esto una chicana barata? Nos parece que una discusión acerca del papel que cumplen hoy algunos periodistas que, tiempo atrás, fueron clasificados como “progresistas” (¿qué será eso?) no admite semejante reduccionismo.
Pero, sigamos. Y aquí viene a cuento reivindicar al tan cuestionado Orlando Barone, porque él sí enfocó su crítica sobre el artículo del diario El País y su asombrosa difusión en los medios argentinos. Y porque, también, se declaró en rebeldía respecto del tratamiento sesgado de la producción de 6-7-8.
Dijo Barone: “No sé si nos estamos excediendo en poner algún personaje allí, siempre como protagonista. Como si su voz tuviera importancia. Me parece a veces importante reducir la importancia del mensaje. Porque si no, le estamos dando, a lo mejor, un escenario que no se merece. Hay cierta altura donde la decadencia debe decaer sola”.
Y sí, tiene razón Barone. Porque el “agite” que ha hecho PPT de la figura de Lanata, no hace sino favorecerlo, resucitarlo. Basta ver cuántas intervenciones en los blogs ha merecido, cuántas discusiones, a favor y en contra. El problema es que 6-7-8 se encapsula y discute con cualquiera que le “toma su palabra”, y se equivoca. Lanata no vale la pena.

martes, 5 de octubre de 2010

6-7-8 nos afana y ¡nadie hace nada!

Es así, otro ataque a la patria bloguera. Esta vez, no fue un golpe del Grupo Clarín, sino de una colateral del kirchnerismo "totalitario". La productora Pensado Para Televisión (que ya se verá, no piensa mucho, sino simplemente afana), hizo suyo un señalamiento nuestro, publicado a las 3:18 AM del domingo 3 de octubre (trasnochados, ¿vio?). ¡Je, pavada de anticipación! Allí descubrimos con nuestra habitual perspicacia (?) que el portal brasileño Carta Maior formulaba una débil denuncia acerca de la distorsión informativa que Eleonora Gosman, corresponsal del Grupo Clarín en San Pablo, hacía al publicar una entrevista al presidente Lula da Silva, donde ella no había estado presente.
Aclaremos: a la hora de nuestra publicación, no estaba asequible la versión digital de Página/12, que puso esa entrevista en tapa. Nosotros hicimos una traducción precaria, y una comparación entre la versión original (publicada en Carta Maior, en portugués) y el producto manoseado por Gosman en la página digital de Clarín, el sábado 2 de octubre. Y, como se debe, con “actitud bloguera” editorializamos “fuertemente en contra” de la manipulación informativa (cuestión que, obviamente, Página/12 no registró).
Dijimos al respecto varias “cositas”. Una, que Gosman “expurgó” del texto “aquello que no convenía a la línea editorial de la empresa para la cual trabaja”. La segunda, como remate de nuestra humilde intervención: “En fin, una obviedad, a esta altura: si querés informarte, no leas Clarín”. (¡Nos copiaron hasta las comas!). (Ver nuestro post anterior)
Sucede que a 6-7-8 le resultó útil este post de “Dame tu palabra” y lo reprodujo textualmente, sin citar la fuente, ni en la presentación del informe ni en su remate, sobre la venalidad y partidismo del periodismo dominante, tanto brasileño como argentino.
Lo curioso es que algún panelista se manifestó asombrado acerca del fuerte cuestionamiento de Carta Maior respecto de la manipulación de Clarín. Pero no era el sitio digital brasileño, ¡éramos nosotros! Lo que 6-7-8 realmente difundió, fue textualmente nuestro artículo, que incluso difiere respecto de la traducción ofrecida por Página/12 en el reportaje a Lula.
Todo bien, si suma a la política comunicacional del “tanque” televisivo 6-7-8, tan afín a nuestras expectativas, pero, ¿cuesta tanto darnos el crédito, no sólo a nosotros, sino a los blogs, en general? ¿Cuesta tanto aceptar que los blogs más pequeños somos también “fuentes” alternativas respecto del periodismo hegemónico? En fin, la guerrilla informativa sigue: ¡Hasta la victoria Gvirtz!

PD.: Véase este interesante (y ético) registro del internauta ezesolares en Taringa!

domingo, 3 de octubre de 2010

En Brasil también se dieron cuenta: ¡Clarín miente!

Expurgar: Quitar lo considerado como no conveniente de algún escrito.
Fuente: Diccionario Clarín. AGEA S.A. 2003.

Sucede así. La corresponsal de Clarín en San Pablo, Eleonora Gosman, publicó ayer en la página digital del multimedio una nota referida a las opiniones del presidente de Brasil Lula da Silva sobre el papel de los medios en la construcción de la opinión pública, entre otras cosas. Según entendemos, Gosman “expurgó” aquello que no convenía a la línea editorial de la empresa para la cual trabaja.
Leemos (y traducimos con imperfecciones) esta nota del portal Carta Maior, de Brasil. Bajo el título "Clarín repercute entrevista de Lula à Carta Maior", el sitio brasileño señala: "El diario argentino Clarín 'rebota' este sábado la entrevista que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva concedió a Carta Maior. El artículo firmado por Eleonora Gosman, corresponsal de ese diario en San Paulo, aparece destacado en la página web del diario argentino enfatizando las declaraciones de Lula sobre los medios de comunicación. En la guerra contra el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, Clarín trató de seleccionar algunas de las declaraciones del presidente de Brasil, sobre el tema: Lula dice que gracias a la libertad de prensa "llegué donde llegué"- destaca el título de la nota. El texto también refiere que participaron en la entrevista "dos medios latinoamericanos", sin mencionar que uno de ellos es su competidor Página/12 (el otro fue el periódico mexicano La Jornada). En la selección de las declaraciones de Lula, Clarín dejó de lado las reflexiones del presidente brasileño sobre los problemas de los medios latinoamericanos (la similitud del tipo de cobertura realizada por los grandes medios de comunicación de la región) y también en los Estados Unidos, donde el presidente Barack Obama ha caracterizado a la cadena Fox como un partido de la oposición y no como un vehículo de comunicación".Luego de esta denuncia acerca de la sesgada "selección" operada por Gosman, Carta Maior, bajo el subtítulo "Crímenes durante la dictadura", ofrece un relato del conflicto que el Gobierno argentino mantiene con la prensa hegemónica. Se refiere allí a la difusión del informe sobre Papel Prensa, presentado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, dando cuenta de la complicidad de Clarín, La Nación y La Razón con la dictadura militar. Y, también, de la polémica que involucra a la propietaria del Grupo Clarín, Ernestina Herrera de Noble, por la supuesta apropiación de hijos de desparecidos.
En la versión de Clarín, Gosman señala: "El presidente agregó que no tiene mucho de qué quejarse sobre los medios de su país". En realidad, Lula dice: "Mirá, el día en que la prensa brasileña resuelva divulgar la revolución que ocurrió en Brasil, el pueblo se va a dar cuenta de por qué el gobierno aparece con un 80% de aprobación en las encuestas. No es Lula, es el gobierno que aparece con una aprobación del 80% en el octavo año de mandato. ¿Cuál es el fenómeno? Porque no depende de la prensa. Si dependiera de la prensa, yo tendría 10, menos 10 de aprobación. Yo estaría debiendo puntos. Es decir, ¿cuál es el fenómeno? El fenómeno es que las cosas están llegando a las manos del pueblo. El pueblo está recibiendo los beneficios, el pueblo está viendo que las cosas suceden. Y quien no habló no fue parte de la historia de ese período. Creo que fue el gran cambio que veo desde 2003 hasta 2010.
Carmen Lira / La Jornada: Usted acaba de mencionar algo muy interesante para los mexicanos. Hicimos cosas que la prensa algún día dará a conocer. ¿No fue divulgado por el gobierno?
Presidente Lula: Mirá, aquí en Brasil, hay un debate muy interesante. Me he dado cuenta de que la Argentina tiene el mismo debate, y que los países de América Latina tienen el mismo debate. Y me he dado cuenta que incluso Obama, cuando asumió el cargo, dijo que Fox no actuó como un medio de comunicación sino como un partido político. Bueno, hablo con muchos dirigentes de todo el mundo. Todo el mundo se queja. No me quejo mucho de la prensa porque yo creo que llegué a donde llegué por causa de la prensa. Ella contribuyó mucho para que yo llegase a donde llegué. Por lo tanto, soy un defensor declarado de la libertad de expresión y la democracia. Ahora, algunas personas confunden la democracia, la libertad de comunicación con actitudes extemporáneas. Y no sé si es una cuestión mundial, o que no hay buenas noticias o que tal vez lo que venda diarios sea sólo el escándalo".
Y después dice Gosman: "Cuestionado sobre su relación con los grandes grupos mediáticos de su país, el presidente recordó que nunca almorzó o cenó con los dueños de diarios, revistas o emisoras. 'Mantuve con ellos una relación democrática, respetuosa, que partió de entender el papel de ellos al mismo tiempo que yo quería que ellos entendieran el mío'".
Qué dijo Lula: "Mirá, yo voy a terminar mi mandato sin haber tenido jamás un almuerzo con el titular de ningún periódico, ningún propietario de la televisión, ningún propietario de una revista durante mi mandato. Mantuve con ellos una relación democrática, respetuosa, entendiendo el papel de ellos y queriendo que ellos entendiesen mi papel. Creo que muchas veces el pueblo sabe las cosas buenas que suceden en este país porque nosotros divulgamos a través de la publicidad oficial, porque Internet divulga, los blogs divulgan, el blog del Planalto divulga... Pero a veces, si dependiera de determinados medios de comunicación, simplemente no hablan sobre el asunto. Algunos incluso dicen 'mirá, no tenemos ningún interés en hacer la cobertura oficial de la inauguración de cosas'. Usted sabe, no tiene ningún interés. Puede ser cierto... El hecho concreto es que creo que si el pueblo fuese mejor informado, el pueblo sabría más cosas y las personas podrían hacer un mejor juicio de valor acerca de las cosas. Así que para mí, el arte de la democracia es esta, que las personas tengan seguridad en la calidad de la información, en la fluidez de la información y la neutralidad de la información. Aquellos que siguen la política brasileña en ese momento se darán cuenta de que sería mucho más fácil si algunos medios de comunicación asumiesen, categóricamente, su compromiso partidista. Y entonces sabríamos quién es quién, pero no es así como funciona en Brasil. Al parecer, todos los medios son independientes, pero basta sólo ver los titulares para comprender que la independencia termina donde comienza el comercio".
En fin, una obviedad, a esta altura: si querés informarte, no leas Clarín.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Marcelo Zlotogwiazda y el derrumbe del periodismo "independiente".

El periodismo argentino funciona, como diría Roland Barthes, según un “sistema de relaciones, de apoyos y modelos”, anteriormente pacífico y actualmente en conflicto, gracias a “6-7-8”, entre otras cosas. Es decir, un “campo intelectual” (aquí remitimos a Pierre Bourdieu) muy activo y polémico donde se disputan posiciones de poder y legitimación.
Esto viene a cuento para comentar la actitud indignada que exhibió ayer Marcelo Zlotogwiazda, en la emisión del programa “Palabras más, palabras menos”, que se difunde por la señal de cable Todo Noticias, propiedad del muy hegemónico y abusivo Grupo Clarín.
¿Cuál fue el motivo de esa indignación o reclamo narcisista? Algo muy simple, y primario. La exhibición, durante la marcha a favor de la plena aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ayer por la tarde frente al edificio de Tribunales, de pancartas que señalaban como periodistas serviles a sus patronales a varios profesionales, empleados de la corporación mediática (Clarín y sus colaterales). Entre ellos, al propio Zlotogwiazda. Los carteles en cuestión mostraban una leyenda, calada en rojo: “Empleado del mes”. Debajo, una foto de los periodistas “escrachados” con un “globito” -al mejor estilo de las historietas- que decía “Yo estoy a favor de los monopolios”. Estos carteles estaban firmados por la Juventud Peronista de la Provincia de Buenos Aires.
Al respecto, en la presentación del programa, Zlotogwiazda señaló, en su réplica:
“No es la primera vez. Hubo una primera vez, en una marcha convocada por el programa hiper oficialista ‘6-7-8‘, donde algunos periodistas aparecían con un dólar como mordaza en la boca. Hubo en un segundo caso afiches donde decía ‘¿se puede ser periodista independiente trabajando para una apropiadora de bebés?’, y ahí aparecíamos periodistas del Grupo Clarín. Y hoy como tercera vez. Pensar, decir, creer y escribir que Ernesto (Tenembaum), Jorge (Lanata), Nelson (Castro); personas que yo conozco personalmente, y mucho, están a favor de los monopolios, ¡es un dislate! Es descabellado, basta repasar archivos”.
Tal vez el periodista Zlotogwiazda no se haya manifestado nunca a favor de los monopolios en general, pero nos gustaría que nos muestre un archivo reciente donde él se manifieste críticamente respecto de la abusiva posición dominante del Grupo Clarín, y de sus maniobras corporativas en contra de la Ley de Medios aprobada por el Parlamento nacional.
Y sigue Zloto: 
“No quiero detenerme en ese detalle, de los dos (que yo estoy a favor de los monopolios) sino en el otro, en el ‘empleado del mes’. Lo mismo que en el primer caso, con el dólar de la mordaza, el mensaje es: ‘Dicen lo que dicen, opinan lo que opinan, informan lo que informan, tienen el enfoque que tienen, porque alguien les paga’. Lo que están diciendo, casi literalmente, es: ‘somos mercenarios’. Se desprende de todo eso una idea de que alguien no puede pensar distinto al Gobierno. Y llámese ese distinto muy distinto, poco distinto, con algún matiz, totalmente distinto, que no sea con honestidad. Es un pensamiento realmente intolerante creer que alguien no pueda tener diferencias con el Gobierno, muchas, pocas o totales, que no sean auténticas, que no sean por convicción”.
Un aparte. Algunos años atrás (en 2003), Héctor D’Amico, secretario general de redacción de La Nación, señaló al ser entrevistado: “Katharine Graham, la dueña y directora del Washington Post, quien dirigía ese diario durante el Watergate, me dijo una frase de la que no me voy a olvidar: ‘El deber de todo periodista es elegir muy bien a su patrón. Eso le va a evitar muchas complicaciones en la vida’. (*)
Y este es el problema de Zlotogwiazda: no eligió bien (o sí, quizás) a su patrón. Queda claro que él no puede pensar distinto, que no puede tener diferencias con Clarín. Sería interesante que este periodista, que se presume autónomo, revisara cuáles son las manifestaciones de pluralismo en TN, cuánta diversidad informativa subsiste allí, o en los diferentes medios que responden al Grupo Clarín. Por caso, ¿qué hace, dice, informa Clarín respecto de la investigación sobre la identidad de los hijos adoptados/apropiados por la señora Ernestina Herrera de Noble? ¿Qué informa Clarín acerca del escándalo producido en ocasión de la búsqueda de muestras para cotejar el ADN de Marcela y Felipe? ¿Qué hizo Clarín ayer mismo con el pedido de las Abuelas de Plaza de Mayo acerca de la reserva de identidad del nieto recuperado 102? ¿Qué hace Zlotogwiazda con estas cuestiones en su programa emitido por TN?
Hace silencio y prefiere aguijonear sobre el discurso exaltado (y quizás contraproducente) de Hebe de Bonafini durante el acto de ayer. Toma partido, y se ensucia, y se compromete con la causa de sus patrones, y punto. Él, Marcelo Zlotogwiazda, es parte de esa maquinaria constructora de hegemonía cultural a favor del establishment, es un soldado más de esa fábrica de mentiras travestidas bajo el rubro “periodismo independiente”. Que se haga cargo.

(*) “Los que hacen la noticia. Periodismo, información y poder”. Stella Martini y Lila Luchessi. Editorial Biblos. 2003.

martes, 28 de septiembre de 2010

Gerardo Morales sabrá el año que viene lo que piensa

Es bien sabido que el senador Gerardo Morales (UCR Jujuy) es un “hábil declarante”, que suele tirar la pelota afuera cuando no le conviene seguir con la discusión (véase al respecto, su vergonzoso papel en la polémica con Amado Boudou, sobre política económica y social en épocas del gobierno de Fernando De la Rúa). Ayer, Gerardo Rozin, en su programa “Esta noche”, que se emite por C5N, le hizo preguntas acerca del futuro del radicalismo, sobre el porvenir de la ley de medios audiovisuales y, en particular, sobre el programa estatal Fútbol para Todos. Y en este punto, el senador Morales volvió a hacer “jueguito para la tribuna” y a postergar (en apariencia) sus tomas de posición hasta el año próximo. Aquí va la respuesta de Morales, el indeciso.
Morales: Están gastando mil millones de pesos anuales. Nosotros hicimos un buen informe. Todavía estamos esperando que la AFA nos conteste qué está haciendo con los 600 millones de pesos que le transfiere el Estado. Pero digo, lo que me parece lamentable es que se utilice ese medio y plata oficial para convocar a una marcha e ir a presionar a la Corte. Me parece que el Gobierno se excede y eso a la larga se paga, porque todo lo que sube mal, baja mal.
Rozin: ¿Vos sos crítico de la utilización de ese espacio para cuestiones políticas como la marcha (en defensa de la ley de medios) o sos crítico del Fútbol para Todos en general?
Morales: En general me parece que es muy ineficiente…
Rozin: ¿Si ustedes asumieran, mantendrían el Fútbol para Todos?
Morales: No. No sé. Vamos a ver. Vamos a tener plan de gobierno sobre junio del año que viene. No sé, pero buscaríamos que no deje de ser negocio algo que es negocio. No puede ser que el Estado se meta y pierda plata, pierde mil millones de pesos, y el fútbol que es un gran negocio deje de serlo, y el Estado tiene que poner, ¿no? Me parece que podría haber una variante de fútbol gratis pero donde el Estado no ponga tanta plata y no se utilice (como) propaganda para una facción”.
De aquí se deduce que:
a) Morales está en contra de la ley de servicios de comunicación audiovisual aprobada por abrumadora mayoría en el Parlamento.
b) Morales entiende que una movilización popular es una “presión” y no una manifestación de apoyo a una ley vigente pero obstaculizada en su aplicación.
c) Morales quiere que el fútbol vuelva a ser un negocio, como lo era antes, cuando estaba en manos privadas. O sea, lo quiere volver a privatizar, aunque no lo diga abiertamente. Porque el gran negocio del fútbol era cobrarle un plus a los abonados del cable (privado).
d) Morales cuestiona el direccionamiento de la publicidad estatal hacia un programa público (por caso, Fútbol para Todos). Habría que advertirle que no se trata de “propaganda para una facción” sino, simplemente, publicidad de las políticas públicas en emisiones con buen rating.
En fin, el senador Morales no tiene nada nuevo para ofrecernos. Si Ricardo Alfonsín -su candidato estrella- llegara a presidir este bendito país, sólo podríamos esperar retrocesos en el papel del Estado en la vida económica y social. Neoliberalismo otra vez, ni siquiera el fútbol gratis nos quedaría. Y ni qué hablar del resto, ¿no?

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Noticias de primavera: ¡Macri y Michetti, enamorados en simultáneo!

En fin, es lo que hay, estimados lectores. Gastamos 13 mangos por 180 páginas de la muy brillosa e ilustrada revista Noticias. Vamos a dejar de lado el titular de tapa: “La delicada verdad sobre la salud de Kirchner”. Una supuesta "investigación" que no avanza un paso sobre la basura mediática (y tanática) publicada por los diarios opositores sobre la dolencia que sufriera Néstor Kirchner, días pasados. Pregunta al paso: ¿qué expectativas de lectura, o mejor, cuál público sostiene a una revista dominical que no añade ni información ni reflexión en profundidad acerca de lo ya publicado por los matutinos opositores?
Nos interesa destacar una entrevista a Gabriela Michetti, bajo el título: “No me concibo plena si no estoy en pareja”.
NOTICIAS: ¿La gestión de Macri está en su peor momento? Están las escuchas, la toma de los colegios, los dos derrumbes, en el último él estaba en Europa cuando sucedió la tragedia…
Michetti: No es el peor momento de la gestión, el peor fue cuando surgió el tema de las escuchas a fines del año pasado, y la primera reacción nuestra fue el desborde y nos quedamos paralizados por casi dos meses. Pero sí puede ser uno de los peores momentos para Mauricio. El hecho de que haya estado de viaje es absolutamente casual. Es uno de los políticos que menos viaja, no podía volver a dejar pagando al alcalde de Roma, porque ya lo había clavado dos veces…
Y sí, fino el lenguaje de la diputada que nos representa (a los porteños) en el Congreso. El asunto curioso es que la misma edición de la revista Noticias se ocupa en destacar la excesiva afición de Macri por el turismo. De hecho, lo refleja en su tapa: “Macri: 28 viajes al exterior. ¿Gestión o amor y placer?”, ilustrado con una bonita foto de Mauricio y su “novia”. Aquí, la revista tiene vacilaciones a la hora de presentar la nota, dado que en el sumario anuncia: “Macri el volador: hizo 28 viajes en dos años y medio, siete vueltas al mundo. La última gira”. Y luego, en la página 34 titula: “EL GRAN ESCAPISTA”.
Ya en el texto de nota dice:
“Desde que asumió, el jefe de Gobierno dedicó gran parte de su tiempo a volar. En menos de tres años de gestión, realizó 28 viajes oficiales y recorrió 300.000 kilómetros. La suma equivale a 7 vueltas y media alrededor del mundo, todo un récord para un gobernante”.
Y más adelante:
De gira. Además de los 28 viajes, Macri tuvo tiempo para otras escapadas. En julio se tomó unos días de relax en Villa La Angostura para esquiar con (Juliana) Awada y festejar los seis meses de relación. Sólo entre 2009 y lo que va del 2010, Macri estuvo fuera del país 115 días. Los datos del 2008 no se conocen porque no existe detalle de la cantidad de días que le ocupó cada visita oficial”.
Es difícil interpretar la línea esquizo periodística que impone Jorge Fontevecchia. Lo único congruente entre ambas notas es la insistencia en señalar que tanto Mauricio como Gabriela están, felizmente, en pareja. Llegó la primavera y nos desborda el amor. Y las humanizaciones, forzadas.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Robert Cox y sus peligrosas confusiones entre dictadura y democracia.

Robert Cox no deja de ser noticia. En la edición del miércoles del diario Clarín, se reproduce una nota del periodista inglés que fuera publicada en el Buenos Aires Herald el domingo 12 de septiembre. El título es “prometedor”, si bien se mira: “¿La Argentina seguirá siendo una democracia?”. Una pregunta inquietante, claro.
Sucede que Cox ha sido sobradamente homenajeado en nuestro país por su muy valiente papel al frente del citado periódico (publicado en inglés) durante los años de la dictadura, cuando denunció las “desapariciones”. Sucede, también, que desde su reciente retorno a estas pampas expresó algunas opiniones elogiosas acerca del actual paisaje comunicacional argentino, incluida una simpática intervención en el programa 6-7-8, que le valió algunos reconocimientos. Por caso, el periodista Horacio Verbitsky no vaciló en señalar el “ninguneo” que el Grupo Clarín y sus asociados hicieron de una elocuente intervención pública de Cox sobre estos asuntos: “Ninguno dio cabida a las manifestaciones de Robert Cox en la Universidad Nacional de La Plata, donde dijo que 'nunca existió tanta libertad de prensa como ahora' ni se debatieron todos los temas con tanta libertad en la Argentina. Según el ex director del Buenos Aires Herald y ex presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, la dictadura regaló Papel Prensa a La Nación y Clarín para conseguir su apoyo. Cox también encomió la pluralidad de voces que permitirá la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual y la necesidad de la regulación estatal del papel para diarios. Un silencio soviético fue la respuesta que recibió de los accionistas de Papel Prensa, los mismos que días antes habían encomiado su actuación como periodista independiente en los años de la guerra sucia”.
Pero Cox nos tenía guardada una sorpresa. Resulta, ahora, que comenzó a desdecirse. Y, según él afirma en su reciente editorial, el diario Clarín fue una publicación resistente, en tanto “publicó casi todos los días una mordaz denuncia” contra la dictadura. ¿A qué se refiere? A los dibujos de Hermenegildo Sábat. Según Cox, el dibujante/periodista “daba testimonio de los males e imbecilidades del proceso” y “captaba la maldad” de los dictadores. Y no sólo eso. Según Cox: “Clarín tuvo otro momento de resistencia épica” (un día, una página en el suplemento cultural) cuando María Elena Walsh publicó una nota -“Desventuras en el país Jardín de infantes”- en contra de la censura.
En fin, curiosa defensa del diario Clarín, que no sólo silenció la matanza (presentando los fusilamientos de personas indefensas como supuestos “combates”), que no sólo ocultó la política sistemática de desapariciones de personas recluidas en campos de concentración, sino que también embelleció la represión informando acerca de supuestos “centros de rehabilitación” para “subversivos arrepentidos”, entre tantas otras complicidades que Cox omite.
¿Acaso se le escapa al liberal Cox que, una vez pactada la alianza de sangre -económica y política- entre la dictadura militar y los medios gráficos que se apropiaron de Papel Prensa, las ironías del Menchi Sábat o los dichos de la señora Walsh eran apenas digresiones perfectamente tolerables en el marco de un discurso general que construía consenso social a favor de la dictadura? Así parece.
Dice Cox, metiéndose en el barro de la política del presente, y tomando las malas banderas: “Creo que es mi deber defender a Clarín tal como lo hicieron otros periodistas, en especial, Jorge Fontevecchia, editor de Perfil, una editorial rival. Lo hago por la misma razón por la que creí era necesario salir en defensa de Jacobo Timerman cuando fue calumniado y difamado, algo que muchas veces pensé debe haberle dolido más que las torturas que soportó en una de las cárceles clandestinas de los militares”. En fin, el tipo sabe, tanto como Elisa Carrió, cuánto duele ser torturado y cuánto ser ofendido, y genera una presentación ambigua de Timerman que no elude conectarlo con David Graiver y los Montoneros, para descalificarlo.
Dice “el bueno” de Cox: “El Gobierno (militar, ¿se entiende, no?) se hizo cargo de La Opinión. La pregunta hoy es si Clarín y La Nación enfrentan la misma amenaza”. Y luego: “La adquisición de la mayoría de acciones de Papel Prensa por parte de Clarín, La Nación y La Razón (cuyas acciones fueron luego compradas por Clarín) junto con el Gobierno nacional (la dictadura, ¿se entiende, no?) fue algo en mi opinión muy deshonesto -entonces y ahora-.”
Y después de cuestionar la asociación de estos diarios con el Estado dictatorial, agrega, cambiando el eje de la discusión y del relato acerca de este tema: Lo que creo es que todo esto tiene que ver con si Argentina seguirá siendo una democracia. Si el Gobierno se hace cargo de Clarín, que parece correr el mayor peligro, como ocurrió con La Opinión, ello indicará que el actual gobierno no respeta la libertad de expresión, que resulta vital para una democracia saludable”.
Salto discursivo que apunta a poner sobre el tapete una cuestión imaginaria, sin fundamentos en la realidad. ¿Cuándo dio pasos el actual Gobierno hacia la "apropiación" de algún medio de comunicación? ¿A cuál relato de la historia tributa esta lectura que fuerza un paralelo entre la dictadura genocida (1976-1983) y el actual gobierno democrático?
Veamos: algo parecido dijo en estos días Miguel Angel Toma, respondiendo a un notero de 6-7-8: “Quedó en claro que Kirchner no tiene ningún prurito en manipular el tema de los Derechos Humanos, lo cual lo hace parecido a Videla, para quedarse con las cosas que no le corresponden. En la época de la dictadura los militares torturaban para quedarse con empresas. Hoy, Kirchner y Cristina Kirchner utilizan a los torturados también para quedarse con empresas, de manera que -éticamente vistos-, Videla y Kirchner son lo mismo”.
Y bueno, alguien “honesto” (Toma, es obvio que no resiste un archivo) debía decirlo, y Cox (preocupado por el “autoritarismo de izquierda” de este gobierno) lo hizo.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Macri: Cuando lo malo opaca lo peor.

 “Hoy, la información nos oculta la información”.
Ignacio Ramonet

¿De qué hablan los medios cuando hablan de Mauricio Macri? Dejemos de lado las operaciones más groseras como, por ejemplo, la realizada por el diario Clarín, en su edición del sábado pasado o, antes, la tapa “casamentera” que le dedicó la revista Gente. Son maneras de la complicidad, tributos que los medios de la derecha le ofrendan a uno de los suyos que está en problemas. Humanizaciones, si cabe el término, de un personaje que necesita construir un rostro amigable. Y sí, Sarkozy y Carla Bruni, Macri y la Awada. Ahí estamos, un millonario -metido a político- en problemas, y su novela amorosa como salvoconducto o línea de fuga hacia otra cosa. Sus sentimientos o su sexualidad, no importa. ¡Otro tema!
Pero, claro, la “bendita” agenda informativa no puede apartarse tanto de esa construcción que convenimos en llamar “la realidad”. El paisaje informativo. Porque, como bien lo ha explicado ya Artemio López, se quebró la “burbuja comunicacional”, esa cárcel mediática a la que nos había condenado la prensa hegemónica. Hay fisuras, “la gente” se entera. La burbuja se quebró, y listo.
Entonces, todos sabemos, incluso los tip@s que se informan leyendo Clarín, La Nación y sus infinitas terminales mediáticas, que el hijo bobo de Franco Macri afronta tres crisis superpuestas. (¡Siempre y cuando no le salten a la calle los médicos y enfermeros de los hospitales, porque allí tendría la cuarta!).
El conflicto más novedoso, que está en la agenda, se focaliza en el sistema de controles en la Ciudad de Buenos Aires. Un sistema que Macri derivó a una “Agencia”. De una parte: la “vista gorda“ hacia la construcción indiscriminada. Y, como consecuencia, los derrumbes. Un gimnasio en Villa Urquiza, ponele, y tres muertos. Claro, se trata de la “iniciativa privada” que impulsa la inversión en ladrillos.
De otra, la explotación de los boliches (si, la misma cuestión que le costó el cargo a Aníbal Ibarra) y que sigue como antes, con el mismo sistema de inspecciones truchas, que produce -previsiblemente, aquí también- víctimas. En este caso, dos chicas muertas.
La segunda cuestión que lo tiene acorralado a Macri es la protesta que están librando los estudiantes secundarios por las condiciones de mantenimiento edilicio de los colegios públicos, y por viandas, y por becas no pagadas. Una revuelta que el Gobierno porteño intentó desoír; luego reprimir, reclamando listas para ser enviadas a la policía. Luego, deslegitimar, recusándolos como tributarios de alguna operación política. Y, después, acusándolos de “piqueteros”.
Aquí, un punto aparte para las intervenciones en este conflicto de la “inefable” Gabriela Michetti, vía Twitter, llamando a los estudiantes a reconstruir los colegios por propia mano. Dijo la vicejefa de Gobierno, mandato incumplido: “Ojalá que quienes hoy toman escuelas presenten sus reclamos como lo hacíamos nosotros cuando estábamos en el secundario: organizándonos para ir todos los fines de semana a trabajar por nuestras escuelas. Pintábamos, arreglábamos el patio, limpiábamos, mejorábamos los muebles y lijábamos puertas”.
En fin, apagaron el incendio con nafta y esta cuestión crece y se amplía. Cada vez más colegios tomados y los pibes y sus padres y los docentes (dato no menor) se inscriben en una gesta en defensa de la educación pública. Y, ayer, los estudiantes salieron a la calle, generaron “caos de tránsito” para la “patria informativa”, y confirmaron el anuncio de su marcha en homenaje de los estudiantes desaparecidos en la llamada “Noche de los lápices”, ocurrida el 16 de septiembre de 1976.
Pero, subterráneamente, la tercera cuestión sigue rodando. Macri está procesado como partícipe necesario de una organización dedicada al espionaje. Cuestión que lo deja a un paso de un juicio oral. Y este temita, mal que le pese al jefe de Gobierno, es el que puede llevarlo a su fin. Claro, la comisión investigadora ha decidido convocar a más de un centenar de testigos, abriendo peligrosamente las puertas a un circo mediático. Allí vendrán las víctimas de las escuchas, los cómplices en las designaciones, los funcionarios, y vaya a saber Dios quién más, convocados por los unos o por los otros.
Pero lo que hay que señalar es que esta es la única cuestión que puede costarle a Mauricio Macri su cargo de jefe de Gobierno. Y que, dada la irrupción del derrumbe de boliches y el crescendo de las protestas de los estudiantes, seguramente quedará poco exhibida, como un tema silenciado, o menor. De donde, gracias a la complicidad de los medios dominantes, lo malo que le sucede ahora a Macri opaca lo peor.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ahora más que nunca: Habla Cristina

COMUNICADO DE LA JUVENTUD NACIONAL Y POPULAR

Hoy los jóvenes estamos contentos y tranquilos: nuestro compañero Néstor Kirchner está bien.
Hoy los jóvenes seguimos contentos, porque el discurso mediático opositor ya no sabe qué otros argumentos utilizar para lograr la profecía autocumplida: gritar a los cuatro vientos su deseo de ponerle fin al proyecto que puso de pie a nuestra Argentina.
Tanto es así que son capaces de utilizar la salud como argumento de debate frente a la ausencia de ideas políticas. Los sabíamos cobardes. Nunca ruines.
En realidad, lo que quieren decirnos es que el “kirchnerismo” está terminado. Y qué mejor excusa para ello que tratar de “filtrar” a sus amigos concentradores de discursos, que la salud de nuestro compañero está débil y como han dicho los que perdieron y creyeron haber ganado: “Kirchner se está inmolando”.
Pero frente a la “debilidad” discursiva siempre están los compañeros que dicen “La virtud, el coraje personal, aun si estemos envueltos por el miedo, no consiste tanto en inmolarse, sino, en las funciones que el destino le asignó a Néstor: se trata de no inmolar a la Argentina, mientras distendido se juega golf, o se entierra en vida en un SPA de alta gama para "desestresarse".
Y son los mismos compañeros que trabajaron y lo siguen haciendo para la convocatoria al Acto de Juventud en el Luna Park el próximo martes 14 de septiembre, como una clara señal emergente de esta nueva generación política que no le teme, ni está comprometida con ninguna de las corporaciones que hoy domestican a la oposición y en algunos casos, sodomizan.
Que cada cual elija su lugar en este momento crucial de la vida nacional.
Los jóvenes no queremos ser parte de una generación testigo de la autocompasión impulsada a través del discurso mediático hegemónico.
Queremos ser sujeto político para dejar de ser objeto de consumo y represión. Este es el único proyecto que vuelve a creer en nosotros apostando a la defensa de los derechos humanos, al trabajo, a la Asignación Universal por Hijo, a la salud y a la educación para una mejor distribución que garantice una mayor inclusión social en la Argentina.
Es por eso que, hemos decidido acompañar al hombre y a la mujer que nos han devuelto la esperanza, con la férrea convicción de que la movilización y organización de miles de militantes, adherentes y simpatizantes jóvenes a lo largo y a lo ancho de la Patria, aportarán para que esa esperanza recuperada, se transforme de una vez y para siempre en la realidad efectiva que nuestro pueblo nunca debió perder.


Fuerza Compañero Néstor, sabemos que “vivir sólo cuesta vida”.


El 14 de septiembre el Luna Park y sus inmediaciones verán emerger a una nueva generación militante dispuesta a compartir ese sacrificio con Ud. y la Compañera Presidenta, para que todos juntos juremos “CON GLORIA VIVIR”.



La Cámpora - Juventud Peronista de la Provincia de Buenos Aires - Juventud Sindical -  JP descamisados  - MUP - Peronismo Militante - Martin Fierro - JP Evita

sábado, 11 de septiembre de 2010

Informe de Reporteros Sin Fronteras: ¡Clarín lo hizo otra vez!

Bajo el título “La guerra mediática aún puede parar”, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) publicó en su sitio digital un extenso comunicado referido a la “controversial” (así la definen) relación de las administraciones kirchneristas con la prensa, desde 2003 hasta la actualidad. En el texto, RSF reiteró su enfático apoyo a la plena vigencia a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y reclamó la regulación del suministro de papel de prensa, si bien cuestionó al Gobierno por la confrontación que mantiene con los medios de comunicación y, en particular, por la no renovación de la licencia de Fibertel.
El diario Clarín, fiel a su política de distorsión informativa en defensa de sus intereses empresarios, manipula la difusión del comunicado emitido por RSF. Bajo el título “Advierten sobre las acusaciones oficiales”, un breve texto focaliza casi exclusivamente en los mencionados cuestionamientos y sólo menciona al pasar el pronunciamiento de la organización “a favor de la Ley de Medios” y el tajante rechazo a todo intento de asimilar la situación argentina en materia de libertad de prensa a la imperante en Venezuela. El resto, un desprolijo extracto del documento. Sin embargo, mal que le pese a Clarín, el texto de RSF es bastante elocuente en dos cuestiones hoy en debate y que atañen a la posición dominante del Grupo.
Es cierto que el comunicado de la organización se mantiene a prudente distancia de la versión gubernamental acerca de las condiciones en las que se produjo la cesión de las acciones de Papel Prensa, pero es contundente respecto del proyecto oficial que propone regular la fabricación, comercialización y distribución de la pasta de celulosa y papel.
Esto dice RSF:
Papel Prensa es la principal empresa dedicada a la fabricación de papel para diarios. Acapara el 70 por ciento del mercado local. Propiedad mayoritaria del Grupo Clarín (49%), desde su hegemónica posición, maneja e impone el precio del insumo sin ningún tipo de regulación. El Estado nacional posee el 27,46%, mientras que La Nación maneja el 22 %.
Según la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, en junio de 2010, la papelera vendió a sus empresas relacionadas entre el 70 y 80 por ciento de su producción. Esto la convierte en un proveedor casi exclusivo de Clarín, La Nación y de sus sub empresas. Sucede que son pocos los medios gráficos que pueden afrontar un precio impuesto por los periódicos más grandes del país.
Y concluye:  
Un aspecto del caso Papel Prensa llama nuestra atención. No es nada conveniente que un único grupo de prensa posea la mitad de las acciones de la única empresa de suministro de papel de prensa y practique una tarificación sin regulación. Esta regulación es necesaria, siempre en nombre del pluralismo y del reparto justo de los medios de publicación.
En relación con la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA), cuya vigencia boicotea el sistema de medios hegemónicos encabezado por el grupo Clarín, el comunicado de RSF señala:
La libertad de prensa como libertad editorial no se debe confundir con la defensa de los intereses económicos de los medios de comunicación. Sobre todo de los más importantes. La ley SCA condena, efectivamente, la situación de casi monopolio de algunos grupos de prensa, pero aquél casi monopolio mediático supone un problema real de pluralismo. La SCA no tiene como objetivo, ni siquiera de manera indirecta, de reducir al silencio a los grupos de prensa concernidos. Tampoco revela un proyecto gubernamental de coerción y de acaparamiento de los medios de comunicación audiovisuales para crear un oligopolio a las órdenes del Jefe del Estado. No hubo censura directa o cierre de medios de comunicación. La situación argentina no es similar a la de Venezuela. Nadie tiene interés en mantener esta confusión, a la vez falsa y peligrosa.
La evolución legislativa en Argentina corresponde al camino emprendido por otros países de la zona (Uruguay, Brasil, Ecuador, pronto Bolivia), confrontados ellos también a una tradicional superconcentración mediática. Esta evolución, que incluye a la vez la despenalización de los delitos de prensa como en Argentina, va acompañada de la puesta en marcha de medios públicos hasta ahora débiles o inexistentes. El desarrollo de un servicio de información pública -en la medida en que el poder que la promueve respete su independencia- tampoco supone ningún problema de principio.
La SCA debe mantener su objetivo para corregir los desequilibrios del paisaje audiovisual, particularmente apremiantes en Argentina y garantizar un mejor reparto de las frecuencias entre medios privados, medios públicos en desarrollo y medios comunitarios. Por esta razón, apoyamos este texto, tal como lo hicieron los relatores especiales por la libertad de expresión de la ONU y de la OEA. Fruto de una larga reflexión en la sociedad y votado según las normas por mayoría en el Congreso, el texto se debe aplicar con, como corolario, un reparto justo de la publicidad oficial. La garantía de imparcialidad debe ser la misma en la atribución de las frecuencias. En los dos casos, bajo la égida de una autoridad de regulación independiente y que incluya a representantes de la sociedad civil y de los medios de comunicación.”
En fin, muchachos y muchachas que trabajan para el periodismo hegemónico: daba para algo más serio y menos tendencioso que un sueltito de 207 palabras, al pie de la página 14. Pero ustedes trabajan en Clarín, un desinformador serial para el cual manipular “está en su naturaleza”. Y que, además, sigue confundiendo la libertad de prensa con la libertad de empresa, al tiempo que niega el derecho de su público a una información veraz. Sigan juntando “muertitos” en el placard.

jueves, 9 de septiembre de 2010

¡Siguen las buenas noticias para Clarín!

El Gobierno nacional avanzó ayer con tres medidas que, es seguro, alegraron a los accionistas del Grupo Clarín.
1- Leemos: El Gobierno dio un nuevo paso en la puesta en marcha de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y, tras la reglamentación de la norma, publicó ayer una resolución que establece que a partir de hoy correrá el plazo de un año para que grupos concentrados se desprendan de licencias.
En fin, duro golpe a los renuentes a “desinvertir”. O sea: “desmonopolizar”. Así acusa recibo el “doliente” Clarín: “Se pone en vigencia, desde mañana, el plazo de un año para que quienes tienen más licencias de servicios audiovisuales que las que autoriza esa norma se desprendan de las mismas”. Y, sí, es la Ley.
2- Leemos: Cambia la grilla de TV: la Televisión Pública pasará al 11, CN23 al 8 y TN al 3. Las pautas para el ordenamiento de las grillas de programación televisiva deberán modificarse a partir del 1 de octubre próximo, en el marco de la puesta en marcha de la ley de Comunicación Audiovisual. Así lo establece la resolución 296/2010, publicada ayer en el Boletín Oficial”.
O sea, ¿TN va al tacho? ¿Por qué? ¿Resulta que es importante el orden de la grilla de canales que hasta ahora manipuló Clarín? Y sí, porque según parece, las quejas del Grupo dominante continúan: “Los objetivos de la medida son evidentes: en el servicio de TV por cable, a Todo Noticias, del Grupo Clarín, quieren pasarlo forzosamente al canal 3 desde el canal 11 -con el que ya está identificado-, mientras que a C5N, del Grupo Hadad, lo mantienen en el canal 5. Al canal 6 pasa Crónica TV y al 7, Canal 26. En el canal 8, justo entre los canales de noticias y los de TV abierta, debería incorporarse CN23, del oficialista Sergio Spolsky”. América TV pasaría al canal 9, mientras que Telefé y Canal 13 quedarían en sus ubicaciones actuales (el canal 10 y el 12); entre medio de las dos señales de mayor rating, en tanto, el Gobierno quiere ubicar al Canal 7. La resolución pasa además a Canal 9 al número 13 y pone en el 14 a la señal Encuentro”. Y, sí. A nosotros nos gusta esta secuencia. Nos gusta que ubiquen en la grilla a CN23. Y nos gusta muy especialmente que Canal 7 esté ubicado en la zona de “barrido” más frecuente.
3- Leemos: La presidenta Cristina Kirchner firmó la reglamentación del decreto que reconoce a los "canillitas" como los únicos trabajadores autorizados para la distribución de diarios y revistas. La resolución ministerial devuelve derechos a los vendedores de diarios e impide a las editoriales utilizar canales de venta alternativos”.
O sea, las editoriales quedarán impedidas de vender publicaciones periodísticas en la vía pública decretando el fin a la desregulación de la venta de diarios que se había consolidado durante el mandato presidencial de Fernando De la Rúa. Es decir, se retrotrae una medida que afectaba negativamente a los titulares de los puestos de venta de diarios, obligándolos a competir con los supermercados, por caso, o con los sistemas de venta de las editoriales que querían suprimir a ese molesto “intermediario”, el diariero. Y ahí va también la posibilidad a futuro de impulsar la restitución de otros derechos, como la recuperación de los 8 puntos porcentuales que perdieron los canillitas sobre el precio de tapa de los diarios.
En fin, más Estado, menos abuso. Buenas noticias, ¿o no?

lunes, 6 de septiembre de 2010

Van der Kooy no lee el diario donde escribe.

El debate de la iniciativa oficial para declarar de “interés público” la producción, distribución y venta de papel de diario y pasta de celulosa, incorporó a un jugador sorprendentemente “borocotizado”. Es el caso de Jorge Fontevecchia (CEO de Editorial Perfil), quien decidió oponerse al proyecto. Y argumentó: “Pero a pesar de haber padecido Perfil -quizá más que ninguna otra empresa- la ventaja competitiva de Clarín y La Nación en Papel Prensa, prefiero que el Estado no intervenga. Me sentiría más incómodo con regulaciones gubernamentales al mercado de papel que con el eventual abuso de posición dominante que pudieran ejercer en el futuro Clarín y La Nación”. Y adelantó otro argumento que haría escuela: “Es que el Gobierno atrasa, llega tarde y tiene una mirada anacrónica sobre el tema del papel”.
Acerca de esta posición, llamativamente subordinada a Clarín y La Nación -actuales socios mayoritarios de Papel Prensa, empresa monopólica en la producción de papel de diario en nuestro país-, vale leer la elocuente respuesta del empresario periodístico Sergio Szpolski, publicada en el diario Tiempo Argentino, bajo el título “Hegel, Fontevecchia y Papel Prensa”, que nos exime de otras consideraciones acerca de la disputa empresaria en torno de la importancia del precio del papel en la producción de diarios.
El argumento acerca del “atraso” en la mirada oficial fue retomado por Eduardo Van der Kooy, desde las páginas de Clarín. Según dice el articulista: “La intención de regular la fabricación y distribución del papel para diarios constituye un verdadero anacronismo en el 2010. En especial, porque el insumo dejó de ser vital en un mundo que diversifica con vértigo los modos y las capacidades de comunicación. ¿Qué acaba de suceder con el tradicional Jornal do Brasil? Reemplazó su diario por la edición en Internet”.
Así de fácil. El periodista presenta esta “mutación” del Jornal do Brasil (esto es: su muerte como medio gráfico) como una decisión empresaria “neutra”, un simple cambio de soporte, del papel a la edición electrónica. O sea, una estrategia “no forzada”, que simplemente se adapta a las nuevas modalidades de la comunicación global. Y ya.
El problema es que, según parece, Van der Kooy no lee las informaciones que publica el diario donde él mismo escribe (quizás por una cuestión de higiene informativa, para no contaminarse y no vivir adentro de una burbuja de mendacidad). Lo cierto es que la mutación del diario brasileño JB había sido anunciada (y no en términos festivos, precisamente) por la corresponsal de Clarín en San Pablo, Eleonora Gosman.
Así decía su informe: “El JB, como se lo conocía en Brasil, tenía deudas de más de 50 millones de dólares y su tirada bajaba aceleradamente. El dueño intentó venderlo, pero no tuvo compradores interesados. La Asociación Nacional de Editores de Diarios (ANJ) se apuró a señalar que el caso del Jornal do Brasil es ‘un hecho aislado’. La dirección de la ANJ consideró que la tendencia en Brasil es que la circulación de diarios impresos tienda a crecer y no a disminuir. De acuerdo con la entidad, el primer cuatrimestre del año indicó un crecimiento de 1,5% en la demanda de medios impresos. En Brasil, la venta total de diarios está en el orden de los 8,5 millones de unidades. En Brasil adjudican la ‘muerte’ del JB a decisiones empresariales ‘equivocadas’”.
Es decir, el cambio de soporte del JB no fue una mejora, ni una apuesta “no forzada”. Veamos esta explicación tan ambigua como presuntamente ecologista de la empresa propietaria del Jornal do Brasil: Los costos económicos y ambientales del papel son insostenibles. Son incluso innecesarios. En el primer año de la versión digital las áreas forestales preservadas corresponderán a 1.200 (estadios) Maracanás”, asegura el Jornal do Brasil, que calcula que en cada edición dominical en papel sacrifica 200 árboles, 10.000 litros de agua y 40 megavatios de energía”.
Bien. Y veamos esta respuesta del sitio especializado paperpapers.blogspot.com:“Vamos a decir la verdad sin anestesia: JB quebró y por eso cerró (su versión papel). Solo que ahora tienen una excusa para hacerse los ecológicos, modernos y hasta pioneros”.
Y una más, aún a riesgo de aburrir, del diario El País, de España: “Poco antes de hacerse pública la noticia del cierre, el director y presidente de Jornal do Brasil, Pedro Grossi Jr., presentaba su dimisión en un duro escrito que reza: ‘Considerando que esto contraría la razón por la cual fui contratado, solicito, sin la pérdida de mis derechos, que en el periódico y en las revistas no conste más mi nombre’. La prensa brasileña señala que tras este cambio se oculta la decisión de abrir un proceso de despidos en una empresa que da trabajo a 180 personas, 60 de ellas en la redacción”.
En fin, algunos “detalles” que Van del Kooy prefirió ocultar en su empeño por asumir la defensa de sus patrones y atacar al Gobierno. Tal como definió la cuestión la diputada Silvia Vázquez: “Estamos ante una situación de tensión institucional fuerte. Discutiendo quién gobierna la Argentina: si el pueblo, a través de sus representantes legítimamente electos, o unas pocas corporaciones y fundamentalmente la mediática.” Esa es la pelea.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Iluminaciones: los testigos que recluta Carrió en la causa Papel Prensa

Siempre son interesantes los artículos de Joaquín Morales Solá. Se trata de una voz “autorizada”, que plasma las posiciones de la derecha. Viene de largo su intimidad con el establishment y en sus textos, nunca inocentes, pueden leerse (obviamente, entre líneas) las “fortalezas y debilidades” del discurso hegemónico (que no es el que enuncia el Gobierno “de turno”, claro).
Veamos: en la cuestión Papel Prensa, JMS sigue anclado en la validación de los dichos de Isidoro Graiver, el testigo que declaró y voló a Londres para “asistir al bar mitzva de uno de sus nietos“, según informó Clarín. El mismo testigo que había denunciado la cesión de las acciones de Papel Prensa como “un afano”, según había afirmado, dos meses antes, al diario Tiempo Argentino. Punto en contra.
Ese testimonio es el principal bochorno que la corporación de medios hegemónica no sabe cómo tramitar, y que Solá insista en ese punto revela una “debilidad”, que ya veremos cómo intentarán resolver.
Solá insiste en denunciar las -nunca comprobadas- “intensas presiones de Montoneros a la familia Graiver” (en tiempos de la cesión de las acciones de Papel Prensa), pero nada dice acerca de las campañas de denuncia en contra de los propietarios de la empresa (los Graiver, precisamente) publicadas en 1976 por el diario que empleaba a Solá (Clarín), sobre las cuales sí hay constancias. Digamos: si, como recordamos, bastaba en aquel entonces la denuncia de un vecino para que las patotas de la dictadura allanaran una casa en busca de “subversivos”, ¿esas campañas no eran una “presión” sobre la familia Graiver? ¿Una invitación a allanarlos, a someterlos por vías violentas?  ¿No hay un indicio que se le escapa al periodista, aquí? Y, al margen, otra pregunta: ¿No sería interesante un debate entre Morales Solá y Robert Cox, sobre la responsabilidad de la prensa bajo la dictadura?
De otro modo: la debilidad de la postura de Solá se advierte en un juego de espejos. El periodista entrevistó en la noche del lunes a la “hábil declarante” Elisa Carrió. Y ella, la que nunca defrauda a la derecha, dijo, sobre la causa Graiver: “La verdad que el juicio está muerto. El juicio está muerto, y si faltan algunos testimonios decisivos los vamos a aportar. Pero el juicio está muerto. Yo tuve esta mañana una tranquilidad absoluta porque tengo información… Todos los expedientes que había leído decían esto: que en realidad tenía que ver con los Montoneros, que se había vendido antes y todo… pero uno siempre tiene la duda, porque son épocas muy oscuras, ¿no? Pero hoy tuve la clara certeza por información y personas que estuvieron muy cerca, en el sentido de que lo que está en los expedientes es la verdad. Eso me dio una tranquilidad de conciencia tan enorme, ¿no?, cómo cerró el círculo. Y yo creo que hay más gente que va a declarar la verdad, que cometieron una gran mentira, que usaron de una manera deleznable el tema de los delitos de lesa humanidad. El juicio está muerto y la ley será archivada.”
Y he aquí la versión de esos dichos que expone Solá, en La Nación: Nuevos testigos podrían aparecer desautorizando gravemente la falsa historia que el oficialismo enhebró sobre Papel Prensa. Algunos de ellos habrían tomado contacto ya con la dirigente opositora Elisa Carrió y se manifestaron dispuestos a declarar ante los jueces. Consultada Carrió, sólo respondió que antes de su pública posición en defensa de la libertad de prensa chequeó todos los datos que existían. 'He hablado con testigos presenciales de todo y sólo hubo un enorme apriete de los Montoneros a los Graiver', se limitó a responder.
Concluyendo: si la mejor apuesta de Morales Solá en defensa de Clarín y La Nación -descartado Isidoro Graiver- descansa en la credibilidad de los testigos que recluta e instruye quien fuera funcionaria de la dictadura militar, Elisa Carrió, podemos deducir que la corporación mediática está en problemas. Lo cual no excluye que aparezcan nuevos testigos, en este país donde abundan los Isidoros”.