Mostrando entradas con la etiqueta periodismo basura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta periodismo basura. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Marcelo Zlotogwiazda y el derrumbe del periodismo "independiente".

El periodismo argentino funciona, como diría Roland Barthes, según un “sistema de relaciones, de apoyos y modelos”, anteriormente pacífico y actualmente en conflicto, gracias a “6-7-8”, entre otras cosas. Es decir, un “campo intelectual” (aquí remitimos a Pierre Bourdieu) muy activo y polémico donde se disputan posiciones de poder y legitimación.
Esto viene a cuento para comentar la actitud indignada que exhibió ayer Marcelo Zlotogwiazda, en la emisión del programa “Palabras más, palabras menos”, que se difunde por la señal de cable Todo Noticias, propiedad del muy hegemónico y abusivo Grupo Clarín.
¿Cuál fue el motivo de esa indignación o reclamo narcisista? Algo muy simple, y primario. La exhibición, durante la marcha a favor de la plena aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ayer por la tarde frente al edificio de Tribunales, de pancartas que señalaban como periodistas serviles a sus patronales a varios profesionales, empleados de la corporación mediática (Clarín y sus colaterales). Entre ellos, al propio Zlotogwiazda. Los carteles en cuestión mostraban una leyenda, calada en rojo: “Empleado del mes”. Debajo, una foto de los periodistas “escrachados” con un “globito” -al mejor estilo de las historietas- que decía “Yo estoy a favor de los monopolios”. Estos carteles estaban firmados por la Juventud Peronista de la Provincia de Buenos Aires.
Al respecto, en la presentación del programa, Zlotogwiazda señaló, en su réplica:
“No es la primera vez. Hubo una primera vez, en una marcha convocada por el programa hiper oficialista ‘6-7-8‘, donde algunos periodistas aparecían con un dólar como mordaza en la boca. Hubo en un segundo caso afiches donde decía ‘¿se puede ser periodista independiente trabajando para una apropiadora de bebés?’, y ahí aparecíamos periodistas del Grupo Clarín. Y hoy como tercera vez. Pensar, decir, creer y escribir que Ernesto (Tenembaum), Jorge (Lanata), Nelson (Castro); personas que yo conozco personalmente, y mucho, están a favor de los monopolios, ¡es un dislate! Es descabellado, basta repasar archivos”.
Tal vez el periodista Zlotogwiazda no se haya manifestado nunca a favor de los monopolios en general, pero nos gustaría que nos muestre un archivo reciente donde él se manifieste críticamente respecto de la abusiva posición dominante del Grupo Clarín, y de sus maniobras corporativas en contra de la Ley de Medios aprobada por el Parlamento nacional.
Y sigue Zloto: 
“No quiero detenerme en ese detalle, de los dos (que yo estoy a favor de los monopolios) sino en el otro, en el ‘empleado del mes’. Lo mismo que en el primer caso, con el dólar de la mordaza, el mensaje es: ‘Dicen lo que dicen, opinan lo que opinan, informan lo que informan, tienen el enfoque que tienen, porque alguien les paga’. Lo que están diciendo, casi literalmente, es: ‘somos mercenarios’. Se desprende de todo eso una idea de que alguien no puede pensar distinto al Gobierno. Y llámese ese distinto muy distinto, poco distinto, con algún matiz, totalmente distinto, que no sea con honestidad. Es un pensamiento realmente intolerante creer que alguien no pueda tener diferencias con el Gobierno, muchas, pocas o totales, que no sean auténticas, que no sean por convicción”.
Un aparte. Algunos años atrás (en 2003), Héctor D’Amico, secretario general de redacción de La Nación, señaló al ser entrevistado: “Katharine Graham, la dueña y directora del Washington Post, quien dirigía ese diario durante el Watergate, me dijo una frase de la que no me voy a olvidar: ‘El deber de todo periodista es elegir muy bien a su patrón. Eso le va a evitar muchas complicaciones en la vida’. (*)
Y este es el problema de Zlotogwiazda: no eligió bien (o sí, quizás) a su patrón. Queda claro que él no puede pensar distinto, que no puede tener diferencias con Clarín. Sería interesante que este periodista, que se presume autónomo, revisara cuáles son las manifestaciones de pluralismo en TN, cuánta diversidad informativa subsiste allí, o en los diferentes medios que responden al Grupo Clarín. Por caso, ¿qué hace, dice, informa Clarín respecto de la investigación sobre la identidad de los hijos adoptados/apropiados por la señora Ernestina Herrera de Noble? ¿Qué informa Clarín acerca del escándalo producido en ocasión de la búsqueda de muestras para cotejar el ADN de Marcela y Felipe? ¿Qué hizo Clarín ayer mismo con el pedido de las Abuelas de Plaza de Mayo acerca de la reserva de identidad del nieto recuperado 102? ¿Qué hace Zlotogwiazda con estas cuestiones en su programa emitido por TN?
Hace silencio y prefiere aguijonear sobre el discurso exaltado (y quizás contraproducente) de Hebe de Bonafini durante el acto de ayer. Toma partido, y se ensucia, y se compromete con la causa de sus patrones, y punto. Él, Marcelo Zlotogwiazda, es parte de esa maquinaria constructora de hegemonía cultural a favor del establishment, es un soldado más de esa fábrica de mentiras travestidas bajo el rubro “periodismo independiente”. Que se haga cargo.

(*) “Los que hacen la noticia. Periodismo, información y poder”. Stella Martini y Lila Luchessi. Editorial Biblos. 2003.

lunes, 12 de julio de 2010

Periodismo basura: ¿dónde están las fuentes?




¿Y cuál es la fuente? Desde hace varios días, después de la derrota del seleccionado argentino frente al equipo alemán, circula una "información" que da por cierto que el Gobierno nacional habría ordenado la impresión de 50.000 afiches con la imagen de la presidenta, Cristina Fernández, y el director técnico de la selección nacional, Diego Maradona, con una intención proselitista. Pero ninguno de los que reprodujeron esta "noticia" pudo identificar la fuente de esa "información".

Así lo dijo Carlos Pagni en La Nación (05/07/10): "El feliz retrato que los Kirchner compusieron con Diego Maradona y Julio Grondona al inaugurar, como si fuera un plan de asistencia social, el programa Fútbol para todos, iba a ser reproducido en 50.000 afiches por todo el país. Ahora, después del 4 a 0, ese triángulo familiar está atravesado por enconos y por traiciones." O sea, para Pagni, los afiches nunca se imprimieron.

Por su parte, el muy creíble Guillermo Cherashny afirmó en su página "Informador público" (07/07/10), lo siguiente: "El gobierno tenía preparados 50.000 afiches con la foto de Cristina con Maradona firmados con Fútbol para Todos que se iban a pegar ni bien terminara el partido con Alemania si ganaba Argentina. Pero finalmente tuvieron que tirar los afiches a la basura por el fracaso deportivo". O sea, según Cherashny, sí estaban impresos y los tiraron a la basura.

Nelson Castro ofreció otra versión del rumor en Perfil.com (10/07/10): "Hubo que parar la impresión de afiches con la foto de la Presidenta junto a Diego Armando Maradona, aquel día en que se anunció el Fútbol para Todos y la Dra. Fernández de Kirchner habló de los 'goles secuestrados'". Según Castro, pararon las rotativas.

Así las cosas, llegamos al titular de Clarín de este domingo: "Antes de que nadie los viera, quemaron los afiches para festejar el Mundial". Allí, la reciente incorporación del Grupo, Susana Viau, escribe: "Los sueños sudafricanos de los Kirchner quedaron reducidos a cenizas y, como un símbolo, los 50 mil afiches que habían encargado para asociarse al triunfo deportivo fueron incinerados estos días en medio de inusitadas medidas de seguridad. Habían sido confeccionados en las imprentas ligadas a la Secretaría de Informaciones y la foto, tomada antes de la partida de los jugadores, mostraba a la Presidenta con la camiseta argentina y flanqueada por su marido y Diego Maradona. Faltó Lionel Messi, quien declinó la invitación porque su sentido común le indicaba que 'no hay que mezclar las cosas'".

O sea: así prolifera un rumor que se vuelve noticia. No hay una fuente comprobable. Se puede decir cualquier cosa. A esta altura los supuestos afiches no fueron impresos, se los imprimió y tiró a la basura y, también, ya impresos se los quemó. ¡Y ni hablar acerca de las contradictorias versiones de la foto del afiche que nadie vio!

La degradación del periodismo hegemónico parece no tener límite. "Y en el fetiche de un afiche de papel / Se vende la ilusión, se rifa el corazón." ¿No es cierto, Susana?