miércoles, 22 de septiembre de 2010

Noticias de primavera: ¡Macri y Michetti, enamorados en simultáneo!

En fin, es lo que hay, estimados lectores. Gastamos 13 mangos por 180 páginas de la muy brillosa e ilustrada revista Noticias. Vamos a dejar de lado el titular de tapa: “La delicada verdad sobre la salud de Kirchner”. Una supuesta "investigación" que no avanza un paso sobre la basura mediática (y tanática) publicada por los diarios opositores sobre la dolencia que sufriera Néstor Kirchner, días pasados. Pregunta al paso: ¿qué expectativas de lectura, o mejor, cuál público sostiene a una revista dominical que no añade ni información ni reflexión en profundidad acerca de lo ya publicado por los matutinos opositores?
Nos interesa destacar una entrevista a Gabriela Michetti, bajo el título: “No me concibo plena si no estoy en pareja”.
NOTICIAS: ¿La gestión de Macri está en su peor momento? Están las escuchas, la toma de los colegios, los dos derrumbes, en el último él estaba en Europa cuando sucedió la tragedia…
Michetti: No es el peor momento de la gestión, el peor fue cuando surgió el tema de las escuchas a fines del año pasado, y la primera reacción nuestra fue el desborde y nos quedamos paralizados por casi dos meses. Pero sí puede ser uno de los peores momentos para Mauricio. El hecho de que haya estado de viaje es absolutamente casual. Es uno de los políticos que menos viaja, no podía volver a dejar pagando al alcalde de Roma, porque ya lo había clavado dos veces…
Y sí, fino el lenguaje de la diputada que nos representa (a los porteños) en el Congreso. El asunto curioso es que la misma edición de la revista Noticias se ocupa en destacar la excesiva afición de Macri por el turismo. De hecho, lo refleja en su tapa: “Macri: 28 viajes al exterior. ¿Gestión o amor y placer?”, ilustrado con una bonita foto de Mauricio y su “novia”. Aquí, la revista tiene vacilaciones a la hora de presentar la nota, dado que en el sumario anuncia: “Macri el volador: hizo 28 viajes en dos años y medio, siete vueltas al mundo. La última gira”. Y luego, en la página 34 titula: “EL GRAN ESCAPISTA”.
Ya en el texto de nota dice:
“Desde que asumió, el jefe de Gobierno dedicó gran parte de su tiempo a volar. En menos de tres años de gestión, realizó 28 viajes oficiales y recorrió 300.000 kilómetros. La suma equivale a 7 vueltas y media alrededor del mundo, todo un récord para un gobernante”.
Y más adelante:
De gira. Además de los 28 viajes, Macri tuvo tiempo para otras escapadas. En julio se tomó unos días de relax en Villa La Angostura para esquiar con (Juliana) Awada y festejar los seis meses de relación. Sólo entre 2009 y lo que va del 2010, Macri estuvo fuera del país 115 días. Los datos del 2008 no se conocen porque no existe detalle de la cantidad de días que le ocupó cada visita oficial”.
Es difícil interpretar la línea esquizo periodística que impone Jorge Fontevecchia. Lo único congruente entre ambas notas es la insistencia en señalar que tanto Mauricio como Gabriela están, felizmente, en pareja. Llegó la primavera y nos desborda el amor. Y las humanizaciones, forzadas.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Robert Cox y sus peligrosas confusiones entre dictadura y democracia.

Robert Cox no deja de ser noticia. En la edición del miércoles del diario Clarín, se reproduce una nota del periodista inglés que fuera publicada en el Buenos Aires Herald el domingo 12 de septiembre. El título es “prometedor”, si bien se mira: “¿La Argentina seguirá siendo una democracia?”. Una pregunta inquietante, claro.
Sucede que Cox ha sido sobradamente homenajeado en nuestro país por su muy valiente papel al frente del citado periódico (publicado en inglés) durante los años de la dictadura, cuando denunció las “desapariciones”. Sucede, también, que desde su reciente retorno a estas pampas expresó algunas opiniones elogiosas acerca del actual paisaje comunicacional argentino, incluida una simpática intervención en el programa 6-7-8, que le valió algunos reconocimientos. Por caso, el periodista Horacio Verbitsky no vaciló en señalar el “ninguneo” que el Grupo Clarín y sus asociados hicieron de una elocuente intervención pública de Cox sobre estos asuntos: “Ninguno dio cabida a las manifestaciones de Robert Cox en la Universidad Nacional de La Plata, donde dijo que 'nunca existió tanta libertad de prensa como ahora' ni se debatieron todos los temas con tanta libertad en la Argentina. Según el ex director del Buenos Aires Herald y ex presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa, SIP, la dictadura regaló Papel Prensa a La Nación y Clarín para conseguir su apoyo. Cox también encomió la pluralidad de voces que permitirá la nueva ley de servicios de comunicación audiovisual y la necesidad de la regulación estatal del papel para diarios. Un silencio soviético fue la respuesta que recibió de los accionistas de Papel Prensa, los mismos que días antes habían encomiado su actuación como periodista independiente en los años de la guerra sucia”.
Pero Cox nos tenía guardada una sorpresa. Resulta, ahora, que comenzó a desdecirse. Y, según él afirma en su reciente editorial, el diario Clarín fue una publicación resistente, en tanto “publicó casi todos los días una mordaz denuncia” contra la dictadura. ¿A qué se refiere? A los dibujos de Hermenegildo Sábat. Según Cox, el dibujante/periodista “daba testimonio de los males e imbecilidades del proceso” y “captaba la maldad” de los dictadores. Y no sólo eso. Según Cox: “Clarín tuvo otro momento de resistencia épica” (un día, una página en el suplemento cultural) cuando María Elena Walsh publicó una nota -“Desventuras en el país Jardín de infantes”- en contra de la censura.
En fin, curiosa defensa del diario Clarín, que no sólo silenció la matanza (presentando los fusilamientos de personas indefensas como supuestos “combates”), que no sólo ocultó la política sistemática de desapariciones de personas recluidas en campos de concentración, sino que también embelleció la represión informando acerca de supuestos “centros de rehabilitación” para “subversivos arrepentidos”, entre tantas otras complicidades que Cox omite.
¿Acaso se le escapa al liberal Cox que, una vez pactada la alianza de sangre -económica y política- entre la dictadura militar y los medios gráficos que se apropiaron de Papel Prensa, las ironías del Menchi Sábat o los dichos de la señora Walsh eran apenas digresiones perfectamente tolerables en el marco de un discurso general que construía consenso social a favor de la dictadura? Así parece.
Dice Cox, metiéndose en el barro de la política del presente, y tomando las malas banderas: “Creo que es mi deber defender a Clarín tal como lo hicieron otros periodistas, en especial, Jorge Fontevecchia, editor de Perfil, una editorial rival. Lo hago por la misma razón por la que creí era necesario salir en defensa de Jacobo Timerman cuando fue calumniado y difamado, algo que muchas veces pensé debe haberle dolido más que las torturas que soportó en una de las cárceles clandestinas de los militares”. En fin, el tipo sabe, tanto como Elisa Carrió, cuánto duele ser torturado y cuánto ser ofendido, y genera una presentación ambigua de Timerman que no elude conectarlo con David Graiver y los Montoneros, para descalificarlo.
Dice “el bueno” de Cox: “El Gobierno (militar, ¿se entiende, no?) se hizo cargo de La Opinión. La pregunta hoy es si Clarín y La Nación enfrentan la misma amenaza”. Y luego: “La adquisición de la mayoría de acciones de Papel Prensa por parte de Clarín, La Nación y La Razón (cuyas acciones fueron luego compradas por Clarín) junto con el Gobierno nacional (la dictadura, ¿se entiende, no?) fue algo en mi opinión muy deshonesto -entonces y ahora-.”
Y después de cuestionar la asociación de estos diarios con el Estado dictatorial, agrega, cambiando el eje de la discusión y del relato acerca de este tema: Lo que creo es que todo esto tiene que ver con si Argentina seguirá siendo una democracia. Si el Gobierno se hace cargo de Clarín, que parece correr el mayor peligro, como ocurrió con La Opinión, ello indicará que el actual gobierno no respeta la libertad de expresión, que resulta vital para una democracia saludable”.
Salto discursivo que apunta a poner sobre el tapete una cuestión imaginaria, sin fundamentos en la realidad. ¿Cuándo dio pasos el actual Gobierno hacia la "apropiación" de algún medio de comunicación? ¿A cuál relato de la historia tributa esta lectura que fuerza un paralelo entre la dictadura genocida (1976-1983) y el actual gobierno democrático?
Veamos: algo parecido dijo en estos días Miguel Angel Toma, respondiendo a un notero de 6-7-8: “Quedó en claro que Kirchner no tiene ningún prurito en manipular el tema de los Derechos Humanos, lo cual lo hace parecido a Videla, para quedarse con las cosas que no le corresponden. En la época de la dictadura los militares torturaban para quedarse con empresas. Hoy, Kirchner y Cristina Kirchner utilizan a los torturados también para quedarse con empresas, de manera que -éticamente vistos-, Videla y Kirchner son lo mismo”.
Y bueno, alguien “honesto” (Toma, es obvio que no resiste un archivo) debía decirlo, y Cox (preocupado por el “autoritarismo de izquierda” de este gobierno) lo hizo.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Macri: Cuando lo malo opaca lo peor.

 “Hoy, la información nos oculta la información”.
Ignacio Ramonet

¿De qué hablan los medios cuando hablan de Mauricio Macri? Dejemos de lado las operaciones más groseras como, por ejemplo, la realizada por el diario Clarín, en su edición del sábado pasado o, antes, la tapa “casamentera” que le dedicó la revista Gente. Son maneras de la complicidad, tributos que los medios de la derecha le ofrendan a uno de los suyos que está en problemas. Humanizaciones, si cabe el término, de un personaje que necesita construir un rostro amigable. Y sí, Sarkozy y Carla Bruni, Macri y la Awada. Ahí estamos, un millonario -metido a político- en problemas, y su novela amorosa como salvoconducto o línea de fuga hacia otra cosa. Sus sentimientos o su sexualidad, no importa. ¡Otro tema!
Pero, claro, la “bendita” agenda informativa no puede apartarse tanto de esa construcción que convenimos en llamar “la realidad”. El paisaje informativo. Porque, como bien lo ha explicado ya Artemio López, se quebró la “burbuja comunicacional”, esa cárcel mediática a la que nos había condenado la prensa hegemónica. Hay fisuras, “la gente” se entera. La burbuja se quebró, y listo.
Entonces, todos sabemos, incluso los tip@s que se informan leyendo Clarín, La Nación y sus infinitas terminales mediáticas, que el hijo bobo de Franco Macri afronta tres crisis superpuestas. (¡Siempre y cuando no le salten a la calle los médicos y enfermeros de los hospitales, porque allí tendría la cuarta!).
El conflicto más novedoso, que está en la agenda, se focaliza en el sistema de controles en la Ciudad de Buenos Aires. Un sistema que Macri derivó a una “Agencia”. De una parte: la “vista gorda“ hacia la construcción indiscriminada. Y, como consecuencia, los derrumbes. Un gimnasio en Villa Urquiza, ponele, y tres muertos. Claro, se trata de la “iniciativa privada” que impulsa la inversión en ladrillos.
De otra, la explotación de los boliches (si, la misma cuestión que le costó el cargo a Aníbal Ibarra) y que sigue como antes, con el mismo sistema de inspecciones truchas, que produce -previsiblemente, aquí también- víctimas. En este caso, dos chicas muertas.
La segunda cuestión que lo tiene acorralado a Macri es la protesta que están librando los estudiantes secundarios por las condiciones de mantenimiento edilicio de los colegios públicos, y por viandas, y por becas no pagadas. Una revuelta que el Gobierno porteño intentó desoír; luego reprimir, reclamando listas para ser enviadas a la policía. Luego, deslegitimar, recusándolos como tributarios de alguna operación política. Y, después, acusándolos de “piqueteros”.
Aquí, un punto aparte para las intervenciones en este conflicto de la “inefable” Gabriela Michetti, vía Twitter, llamando a los estudiantes a reconstruir los colegios por propia mano. Dijo la vicejefa de Gobierno, mandato incumplido: “Ojalá que quienes hoy toman escuelas presenten sus reclamos como lo hacíamos nosotros cuando estábamos en el secundario: organizándonos para ir todos los fines de semana a trabajar por nuestras escuelas. Pintábamos, arreglábamos el patio, limpiábamos, mejorábamos los muebles y lijábamos puertas”.
En fin, apagaron el incendio con nafta y esta cuestión crece y se amplía. Cada vez más colegios tomados y los pibes y sus padres y los docentes (dato no menor) se inscriben en una gesta en defensa de la educación pública. Y, ayer, los estudiantes salieron a la calle, generaron “caos de tránsito” para la “patria informativa”, y confirmaron el anuncio de su marcha en homenaje de los estudiantes desaparecidos en la llamada “Noche de los lápices”, ocurrida el 16 de septiembre de 1976.
Pero, subterráneamente, la tercera cuestión sigue rodando. Macri está procesado como partícipe necesario de una organización dedicada al espionaje. Cuestión que lo deja a un paso de un juicio oral. Y este temita, mal que le pese al jefe de Gobierno, es el que puede llevarlo a su fin. Claro, la comisión investigadora ha decidido convocar a más de un centenar de testigos, abriendo peligrosamente las puertas a un circo mediático. Allí vendrán las víctimas de las escuchas, los cómplices en las designaciones, los funcionarios, y vaya a saber Dios quién más, convocados por los unos o por los otros.
Pero lo que hay que señalar es que esta es la única cuestión que puede costarle a Mauricio Macri su cargo de jefe de Gobierno. Y que, dada la irrupción del derrumbe de boliches y el crescendo de las protestas de los estudiantes, seguramente quedará poco exhibida, como un tema silenciado, o menor. De donde, gracias a la complicidad de los medios dominantes, lo malo que le sucede ahora a Macri opaca lo peor.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Ahora más que nunca: Habla Cristina

COMUNICADO DE LA JUVENTUD NACIONAL Y POPULAR

Hoy los jóvenes estamos contentos y tranquilos: nuestro compañero Néstor Kirchner está bien.
Hoy los jóvenes seguimos contentos, porque el discurso mediático opositor ya no sabe qué otros argumentos utilizar para lograr la profecía autocumplida: gritar a los cuatro vientos su deseo de ponerle fin al proyecto que puso de pie a nuestra Argentina.
Tanto es así que son capaces de utilizar la salud como argumento de debate frente a la ausencia de ideas políticas. Los sabíamos cobardes. Nunca ruines.
En realidad, lo que quieren decirnos es que el “kirchnerismo” está terminado. Y qué mejor excusa para ello que tratar de “filtrar” a sus amigos concentradores de discursos, que la salud de nuestro compañero está débil y como han dicho los que perdieron y creyeron haber ganado: “Kirchner se está inmolando”.
Pero frente a la “debilidad” discursiva siempre están los compañeros que dicen “La virtud, el coraje personal, aun si estemos envueltos por el miedo, no consiste tanto en inmolarse, sino, en las funciones que el destino le asignó a Néstor: se trata de no inmolar a la Argentina, mientras distendido se juega golf, o se entierra en vida en un SPA de alta gama para "desestresarse".
Y son los mismos compañeros que trabajaron y lo siguen haciendo para la convocatoria al Acto de Juventud en el Luna Park el próximo martes 14 de septiembre, como una clara señal emergente de esta nueva generación política que no le teme, ni está comprometida con ninguna de las corporaciones que hoy domestican a la oposición y en algunos casos, sodomizan.
Que cada cual elija su lugar en este momento crucial de la vida nacional.
Los jóvenes no queremos ser parte de una generación testigo de la autocompasión impulsada a través del discurso mediático hegemónico.
Queremos ser sujeto político para dejar de ser objeto de consumo y represión. Este es el único proyecto que vuelve a creer en nosotros apostando a la defensa de los derechos humanos, al trabajo, a la Asignación Universal por Hijo, a la salud y a la educación para una mejor distribución que garantice una mayor inclusión social en la Argentina.
Es por eso que, hemos decidido acompañar al hombre y a la mujer que nos han devuelto la esperanza, con la férrea convicción de que la movilización y organización de miles de militantes, adherentes y simpatizantes jóvenes a lo largo y a lo ancho de la Patria, aportarán para que esa esperanza recuperada, se transforme de una vez y para siempre en la realidad efectiva que nuestro pueblo nunca debió perder.


Fuerza Compañero Néstor, sabemos que “vivir sólo cuesta vida”.


El 14 de septiembre el Luna Park y sus inmediaciones verán emerger a una nueva generación militante dispuesta a compartir ese sacrificio con Ud. y la Compañera Presidenta, para que todos juntos juremos “CON GLORIA VIVIR”.



La Cámpora - Juventud Peronista de la Provincia de Buenos Aires - Juventud Sindical -  JP descamisados  - MUP - Peronismo Militante - Martin Fierro - JP Evita

sábado, 11 de septiembre de 2010

Informe de Reporteros Sin Fronteras: ¡Clarín lo hizo otra vez!

Bajo el título “La guerra mediática aún puede parar”, la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) publicó en su sitio digital un extenso comunicado referido a la “controversial” (así la definen) relación de las administraciones kirchneristas con la prensa, desde 2003 hasta la actualidad. En el texto, RSF reiteró su enfático apoyo a la plena vigencia a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y reclamó la regulación del suministro de papel de prensa, si bien cuestionó al Gobierno por la confrontación que mantiene con los medios de comunicación y, en particular, por la no renovación de la licencia de Fibertel.
El diario Clarín, fiel a su política de distorsión informativa en defensa de sus intereses empresarios, manipula la difusión del comunicado emitido por RSF. Bajo el título “Advierten sobre las acusaciones oficiales”, un breve texto focaliza casi exclusivamente en los mencionados cuestionamientos y sólo menciona al pasar el pronunciamiento de la organización “a favor de la Ley de Medios” y el tajante rechazo a todo intento de asimilar la situación argentina en materia de libertad de prensa a la imperante en Venezuela. El resto, un desprolijo extracto del documento. Sin embargo, mal que le pese a Clarín, el texto de RSF es bastante elocuente en dos cuestiones hoy en debate y que atañen a la posición dominante del Grupo.
Es cierto que el comunicado de la organización se mantiene a prudente distancia de la versión gubernamental acerca de las condiciones en las que se produjo la cesión de las acciones de Papel Prensa, pero es contundente respecto del proyecto oficial que propone regular la fabricación, comercialización y distribución de la pasta de celulosa y papel.
Esto dice RSF:
Papel Prensa es la principal empresa dedicada a la fabricación de papel para diarios. Acapara el 70 por ciento del mercado local. Propiedad mayoritaria del Grupo Clarín (49%), desde su hegemónica posición, maneja e impone el precio del insumo sin ningún tipo de regulación. El Estado nacional posee el 27,46%, mientras que La Nación maneja el 22 %.
Según la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, en junio de 2010, la papelera vendió a sus empresas relacionadas entre el 70 y 80 por ciento de su producción. Esto la convierte en un proveedor casi exclusivo de Clarín, La Nación y de sus sub empresas. Sucede que son pocos los medios gráficos que pueden afrontar un precio impuesto por los periódicos más grandes del país.
Y concluye:  
Un aspecto del caso Papel Prensa llama nuestra atención. No es nada conveniente que un único grupo de prensa posea la mitad de las acciones de la única empresa de suministro de papel de prensa y practique una tarificación sin regulación. Esta regulación es necesaria, siempre en nombre del pluralismo y del reparto justo de los medios de publicación.
En relación con la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (SCA), cuya vigencia boicotea el sistema de medios hegemónicos encabezado por el grupo Clarín, el comunicado de RSF señala:
La libertad de prensa como libertad editorial no se debe confundir con la defensa de los intereses económicos de los medios de comunicación. Sobre todo de los más importantes. La ley SCA condena, efectivamente, la situación de casi monopolio de algunos grupos de prensa, pero aquél casi monopolio mediático supone un problema real de pluralismo. La SCA no tiene como objetivo, ni siquiera de manera indirecta, de reducir al silencio a los grupos de prensa concernidos. Tampoco revela un proyecto gubernamental de coerción y de acaparamiento de los medios de comunicación audiovisuales para crear un oligopolio a las órdenes del Jefe del Estado. No hubo censura directa o cierre de medios de comunicación. La situación argentina no es similar a la de Venezuela. Nadie tiene interés en mantener esta confusión, a la vez falsa y peligrosa.
La evolución legislativa en Argentina corresponde al camino emprendido por otros países de la zona (Uruguay, Brasil, Ecuador, pronto Bolivia), confrontados ellos también a una tradicional superconcentración mediática. Esta evolución, que incluye a la vez la despenalización de los delitos de prensa como en Argentina, va acompañada de la puesta en marcha de medios públicos hasta ahora débiles o inexistentes. El desarrollo de un servicio de información pública -en la medida en que el poder que la promueve respete su independencia- tampoco supone ningún problema de principio.
La SCA debe mantener su objetivo para corregir los desequilibrios del paisaje audiovisual, particularmente apremiantes en Argentina y garantizar un mejor reparto de las frecuencias entre medios privados, medios públicos en desarrollo y medios comunitarios. Por esta razón, apoyamos este texto, tal como lo hicieron los relatores especiales por la libertad de expresión de la ONU y de la OEA. Fruto de una larga reflexión en la sociedad y votado según las normas por mayoría en el Congreso, el texto se debe aplicar con, como corolario, un reparto justo de la publicidad oficial. La garantía de imparcialidad debe ser la misma en la atribución de las frecuencias. En los dos casos, bajo la égida de una autoridad de regulación independiente y que incluya a representantes de la sociedad civil y de los medios de comunicación.”
En fin, muchachos y muchachas que trabajan para el periodismo hegemónico: daba para algo más serio y menos tendencioso que un sueltito de 207 palabras, al pie de la página 14. Pero ustedes trabajan en Clarín, un desinformador serial para el cual manipular “está en su naturaleza”. Y que, además, sigue confundiendo la libertad de prensa con la libertad de empresa, al tiempo que niega el derecho de su público a una información veraz. Sigan juntando “muertitos” en el placard.

jueves, 9 de septiembre de 2010

¡Siguen las buenas noticias para Clarín!

El Gobierno nacional avanzó ayer con tres medidas que, es seguro, alegraron a los accionistas del Grupo Clarín.
1- Leemos: El Gobierno dio un nuevo paso en la puesta en marcha de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y, tras la reglamentación de la norma, publicó ayer una resolución que establece que a partir de hoy correrá el plazo de un año para que grupos concentrados se desprendan de licencias.
En fin, duro golpe a los renuentes a “desinvertir”. O sea: “desmonopolizar”. Así acusa recibo el “doliente” Clarín: “Se pone en vigencia, desde mañana, el plazo de un año para que quienes tienen más licencias de servicios audiovisuales que las que autoriza esa norma se desprendan de las mismas”. Y, sí, es la Ley.
2- Leemos: Cambia la grilla de TV: la Televisión Pública pasará al 11, CN23 al 8 y TN al 3. Las pautas para el ordenamiento de las grillas de programación televisiva deberán modificarse a partir del 1 de octubre próximo, en el marco de la puesta en marcha de la ley de Comunicación Audiovisual. Así lo establece la resolución 296/2010, publicada ayer en el Boletín Oficial”.
O sea, ¿TN va al tacho? ¿Por qué? ¿Resulta que es importante el orden de la grilla de canales que hasta ahora manipuló Clarín? Y sí, porque según parece, las quejas del Grupo dominante continúan: “Los objetivos de la medida son evidentes: en el servicio de TV por cable, a Todo Noticias, del Grupo Clarín, quieren pasarlo forzosamente al canal 3 desde el canal 11 -con el que ya está identificado-, mientras que a C5N, del Grupo Hadad, lo mantienen en el canal 5. Al canal 6 pasa Crónica TV y al 7, Canal 26. En el canal 8, justo entre los canales de noticias y los de TV abierta, debería incorporarse CN23, del oficialista Sergio Spolsky”. América TV pasaría al canal 9, mientras que Telefé y Canal 13 quedarían en sus ubicaciones actuales (el canal 10 y el 12); entre medio de las dos señales de mayor rating, en tanto, el Gobierno quiere ubicar al Canal 7. La resolución pasa además a Canal 9 al número 13 y pone en el 14 a la señal Encuentro”. Y, sí. A nosotros nos gusta esta secuencia. Nos gusta que ubiquen en la grilla a CN23. Y nos gusta muy especialmente que Canal 7 esté ubicado en la zona de “barrido” más frecuente.
3- Leemos: La presidenta Cristina Kirchner firmó la reglamentación del decreto que reconoce a los "canillitas" como los únicos trabajadores autorizados para la distribución de diarios y revistas. La resolución ministerial devuelve derechos a los vendedores de diarios e impide a las editoriales utilizar canales de venta alternativos”.
O sea, las editoriales quedarán impedidas de vender publicaciones periodísticas en la vía pública decretando el fin a la desregulación de la venta de diarios que se había consolidado durante el mandato presidencial de Fernando De la Rúa. Es decir, se retrotrae una medida que afectaba negativamente a los titulares de los puestos de venta de diarios, obligándolos a competir con los supermercados, por caso, o con los sistemas de venta de las editoriales que querían suprimir a ese molesto “intermediario”, el diariero. Y ahí va también la posibilidad a futuro de impulsar la restitución de otros derechos, como la recuperación de los 8 puntos porcentuales que perdieron los canillitas sobre el precio de tapa de los diarios.
En fin, más Estado, menos abuso. Buenas noticias, ¿o no?

lunes, 6 de septiembre de 2010

Van der Kooy no lee el diario donde escribe.

El debate de la iniciativa oficial para declarar de “interés público” la producción, distribución y venta de papel de diario y pasta de celulosa, incorporó a un jugador sorprendentemente “borocotizado”. Es el caso de Jorge Fontevecchia (CEO de Editorial Perfil), quien decidió oponerse al proyecto. Y argumentó: “Pero a pesar de haber padecido Perfil -quizá más que ninguna otra empresa- la ventaja competitiva de Clarín y La Nación en Papel Prensa, prefiero que el Estado no intervenga. Me sentiría más incómodo con regulaciones gubernamentales al mercado de papel que con el eventual abuso de posición dominante que pudieran ejercer en el futuro Clarín y La Nación”. Y adelantó otro argumento que haría escuela: “Es que el Gobierno atrasa, llega tarde y tiene una mirada anacrónica sobre el tema del papel”.
Acerca de esta posición, llamativamente subordinada a Clarín y La Nación -actuales socios mayoritarios de Papel Prensa, empresa monopólica en la producción de papel de diario en nuestro país-, vale leer la elocuente respuesta del empresario periodístico Sergio Szpolski, publicada en el diario Tiempo Argentino, bajo el título “Hegel, Fontevecchia y Papel Prensa”, que nos exime de otras consideraciones acerca de la disputa empresaria en torno de la importancia del precio del papel en la producción de diarios.
El argumento acerca del “atraso” en la mirada oficial fue retomado por Eduardo Van der Kooy, desde las páginas de Clarín. Según dice el articulista: “La intención de regular la fabricación y distribución del papel para diarios constituye un verdadero anacronismo en el 2010. En especial, porque el insumo dejó de ser vital en un mundo que diversifica con vértigo los modos y las capacidades de comunicación. ¿Qué acaba de suceder con el tradicional Jornal do Brasil? Reemplazó su diario por la edición en Internet”.
Así de fácil. El periodista presenta esta “mutación” del Jornal do Brasil (esto es: su muerte como medio gráfico) como una decisión empresaria “neutra”, un simple cambio de soporte, del papel a la edición electrónica. O sea, una estrategia “no forzada”, que simplemente se adapta a las nuevas modalidades de la comunicación global. Y ya.
El problema es que, según parece, Van der Kooy no lee las informaciones que publica el diario donde él mismo escribe (quizás por una cuestión de higiene informativa, para no contaminarse y no vivir adentro de una burbuja de mendacidad). Lo cierto es que la mutación del diario brasileño JB había sido anunciada (y no en términos festivos, precisamente) por la corresponsal de Clarín en San Pablo, Eleonora Gosman.
Así decía su informe: “El JB, como se lo conocía en Brasil, tenía deudas de más de 50 millones de dólares y su tirada bajaba aceleradamente. El dueño intentó venderlo, pero no tuvo compradores interesados. La Asociación Nacional de Editores de Diarios (ANJ) se apuró a señalar que el caso del Jornal do Brasil es ‘un hecho aislado’. La dirección de la ANJ consideró que la tendencia en Brasil es que la circulación de diarios impresos tienda a crecer y no a disminuir. De acuerdo con la entidad, el primer cuatrimestre del año indicó un crecimiento de 1,5% en la demanda de medios impresos. En Brasil, la venta total de diarios está en el orden de los 8,5 millones de unidades. En Brasil adjudican la ‘muerte’ del JB a decisiones empresariales ‘equivocadas’”.
Es decir, el cambio de soporte del JB no fue una mejora, ni una apuesta “no forzada”. Veamos esta explicación tan ambigua como presuntamente ecologista de la empresa propietaria del Jornal do Brasil: Los costos económicos y ambientales del papel son insostenibles. Son incluso innecesarios. En el primer año de la versión digital las áreas forestales preservadas corresponderán a 1.200 (estadios) Maracanás”, asegura el Jornal do Brasil, que calcula que en cada edición dominical en papel sacrifica 200 árboles, 10.000 litros de agua y 40 megavatios de energía”.
Bien. Y veamos esta respuesta del sitio especializado paperpapers.blogspot.com:“Vamos a decir la verdad sin anestesia: JB quebró y por eso cerró (su versión papel). Solo que ahora tienen una excusa para hacerse los ecológicos, modernos y hasta pioneros”.
Y una más, aún a riesgo de aburrir, del diario El País, de España: “Poco antes de hacerse pública la noticia del cierre, el director y presidente de Jornal do Brasil, Pedro Grossi Jr., presentaba su dimisión en un duro escrito que reza: ‘Considerando que esto contraría la razón por la cual fui contratado, solicito, sin la pérdida de mis derechos, que en el periódico y en las revistas no conste más mi nombre’. La prensa brasileña señala que tras este cambio se oculta la decisión de abrir un proceso de despidos en una empresa que da trabajo a 180 personas, 60 de ellas en la redacción”.
En fin, algunos “detalles” que Van del Kooy prefirió ocultar en su empeño por asumir la defensa de sus patrones y atacar al Gobierno. Tal como definió la cuestión la diputada Silvia Vázquez: “Estamos ante una situación de tensión institucional fuerte. Discutiendo quién gobierna la Argentina: si el pueblo, a través de sus representantes legítimamente electos, o unas pocas corporaciones y fundamentalmente la mediática.” Esa es la pelea.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Iluminaciones: los testigos que recluta Carrió en la causa Papel Prensa

Siempre son interesantes los artículos de Joaquín Morales Solá. Se trata de una voz “autorizada”, que plasma las posiciones de la derecha. Viene de largo su intimidad con el establishment y en sus textos, nunca inocentes, pueden leerse (obviamente, entre líneas) las “fortalezas y debilidades” del discurso hegemónico (que no es el que enuncia el Gobierno “de turno”, claro).
Veamos: en la cuestión Papel Prensa, JMS sigue anclado en la validación de los dichos de Isidoro Graiver, el testigo que declaró y voló a Londres para “asistir al bar mitzva de uno de sus nietos“, según informó Clarín. El mismo testigo que había denunciado la cesión de las acciones de Papel Prensa como “un afano”, según había afirmado, dos meses antes, al diario Tiempo Argentino. Punto en contra.
Ese testimonio es el principal bochorno que la corporación de medios hegemónica no sabe cómo tramitar, y que Solá insista en ese punto revela una “debilidad”, que ya veremos cómo intentarán resolver.
Solá insiste en denunciar las -nunca comprobadas- “intensas presiones de Montoneros a la familia Graiver” (en tiempos de la cesión de las acciones de Papel Prensa), pero nada dice acerca de las campañas de denuncia en contra de los propietarios de la empresa (los Graiver, precisamente) publicadas en 1976 por el diario que empleaba a Solá (Clarín), sobre las cuales sí hay constancias. Digamos: si, como recordamos, bastaba en aquel entonces la denuncia de un vecino para que las patotas de la dictadura allanaran una casa en busca de “subversivos”, ¿esas campañas no eran una “presión” sobre la familia Graiver? ¿Una invitación a allanarlos, a someterlos por vías violentas?  ¿No hay un indicio que se le escapa al periodista, aquí? Y, al margen, otra pregunta: ¿No sería interesante un debate entre Morales Solá y Robert Cox, sobre la responsabilidad de la prensa bajo la dictadura?
De otro modo: la debilidad de la postura de Solá se advierte en un juego de espejos. El periodista entrevistó en la noche del lunes a la “hábil declarante” Elisa Carrió. Y ella, la que nunca defrauda a la derecha, dijo, sobre la causa Graiver: “La verdad que el juicio está muerto. El juicio está muerto, y si faltan algunos testimonios decisivos los vamos a aportar. Pero el juicio está muerto. Yo tuve esta mañana una tranquilidad absoluta porque tengo información… Todos los expedientes que había leído decían esto: que en realidad tenía que ver con los Montoneros, que se había vendido antes y todo… pero uno siempre tiene la duda, porque son épocas muy oscuras, ¿no? Pero hoy tuve la clara certeza por información y personas que estuvieron muy cerca, en el sentido de que lo que está en los expedientes es la verdad. Eso me dio una tranquilidad de conciencia tan enorme, ¿no?, cómo cerró el círculo. Y yo creo que hay más gente que va a declarar la verdad, que cometieron una gran mentira, que usaron de una manera deleznable el tema de los delitos de lesa humanidad. El juicio está muerto y la ley será archivada.”
Y he aquí la versión de esos dichos que expone Solá, en La Nación: Nuevos testigos podrían aparecer desautorizando gravemente la falsa historia que el oficialismo enhebró sobre Papel Prensa. Algunos de ellos habrían tomado contacto ya con la dirigente opositora Elisa Carrió y se manifestaron dispuestos a declarar ante los jueces. Consultada Carrió, sólo respondió que antes de su pública posición en defensa de la libertad de prensa chequeó todos los datos que existían. 'He hablado con testigos presenciales de todo y sólo hubo un enorme apriete de los Montoneros a los Graiver', se limitó a responder.
Concluyendo: si la mejor apuesta de Morales Solá en defensa de Clarín y La Nación -descartado Isidoro Graiver- descansa en la credibilidad de los testigos que recluta e instruye quien fuera funcionaria de la dictadura militar, Elisa Carrió, podemos deducir que la corporación mediática está en problemas. Lo cual no excluye que aparezcan nuevos testigos, en este país donde abundan los Isidoros”.

martes, 31 de agosto de 2010

Papel Prensa: el grupo A y su pacto de visibilidad mediática.

Estuvo bien el informe “Papel Prensa. La historia”, emitido anoche por el programa 6-7-8. Útil para reconstruir la secuencia de los hechos. Bien guionado, filmado y editado. Un material orientado desde una perspectiva pedagógica. Quizás, hubiera resultado interesante ofrecer algunos datos duros adicionales acerca del funcionamiento del mercado del papel de diario y sobre la inversión pública que sostuvo -y sostiene- un negocio que sólo benefició a algunos actores privados. O sea, la economía de este despojo. Pero la exposición hubiera resultado demasiado extensa.
Es obvio que su impacto noticioso, su novedad informativa, fue aminorado por el reportaje a la principal testigo, Lidia Papaleo de Graiver, publicada por el diario Tiempo Argentino el domingo último, y que también fue entrevistada en vivo en la noche de ese mismo día en el debut, por canal 9, del programa “Bajada de línea”, conducido por Víctor Hugo Morales. ¿Qué más iba a decir ella?
La acusación ya fue enunciada elocuentemente. Más aún: sería conveniente que Osvaldo Papaleo moderara su entusiasmo y su repetida intervención, porque aquí, lo que abunda daña, si no agrega algo nuevo. Ya está todo dicho. Ahora, la pelea pasa al Parlamento y a la Justicia.
Por su parte, los denunciados -Clarín y La Nación- siguen estancados en su postura defensiva, cada vez más pobremente expuesta, agitando la bandera de la “libertad de prensa” supuestamente amenazada. Un punto clave. Se encierran en su pelea por sus propios intereses y construyen una agenda poco abarcativa. No pudieron convocar a una movilización en defensa de Fibertel, aún contando con una base de un millón de usuarios “perjudicados”. ¿Cuántos ciudadanos acompañarían una marcha en defensa de Papel Prensa?
No hay sujeto social masivo, aquí, que se enfrente al Gobierno en este intento por dilucidar la historia de esta apropiación violenta. Tampoco, una fuerte corriente de opinión a favor de esta apuesta. Hay, sí, una dirigencia política opositora que ha conseguido bancas en el Congreso (el grupo A, claro) que está dispuesta a todo con tal de fortalecer su pacto de visibilidad con la corporación mediática. Y éste es el verdadero problema.

sábado, 28 de agosto de 2010

Clarín & La Nación ocultan. La prensa hegemónica contra las cuerdas

Sabido es que la corporación mediática dominante en nuestro país establece a diario qué es noticiable y qué no, de acuerdo a su propia visión e intereses. En el contexto de la "guerra informativa" actualmente en curso, con eje en la cuestión "Papel Prensa", tanto Clarín como La Nación apostaron muy fuerte a la difusión de una solicitada firmada por Isidoro Graiver como principal refutación del informe "Papel Prensa. La verdad", presentado por el Gobierno nacional el martes pasado. Una apuesta desafortunada, según parece.
Esa solicitada, publicada el miércoles 25 en ambos diarios, fue presentada como una prueba supuestamente demoledora de la versión gubernamental. Lo que no sabían, ni los comunicadores ni los abogados de Clarín y La Nación, era que el tal Isidoro había aceptado testimoniar en el mes de junio como informante anónimo ("off the record") para una investigación del diario Tiempo Argentino acerca de esta turbia historia.
Lo que no esperaban, tampoco, era que este diario publicara, en su edición del jueves 26, los dichos de Isidoro Graiver que, en el trazo grueso, corroboran la versión de la investigación realizada por el Gobierno. Menos aún esperaban que el audio de esa entrevista "inconveniente" para sus propósitos fuera difundida por el programa 6-7-8, en Canal 7, certificando que había constancias. Y allí, precisamente, la comunicación de los medios hegemónicos comienza a derrapar. Porque no saben qué hacer con esta "otra" declaración de Isidoro, que los deja expuestos en su mendacidad.
Y es en este marco, en el cual puede ser muy valorada la decisión de Nelson Castro, conductor del programa "El juego limpio" -que se emite por la señal Todo Noticias, del Grupo Clarín-, de entrevistar telefónicamente a Osvaldo Papaleo, hermano de Lidia, la viuda de David Graiver. Una entrevista que, debe decirse, conspira contra los intereses de la corporación mediática hegemónica, y que el periodista, contradiciendo la línea editorial del medio donde trabaja, sostuvo en vivo, con honestidad y sin censura. (*)
-Nelson Castro: Ya lo tengo en línea al señor Osvaldo Papaleo… Dos cosas puntuales. Hoy efectivamente declaró su hermana ante el juzgado, ¿es así?
-Osvaldo Papaleo: Estoy feliz porque acabo de escuchar las dos horas y quince minutos de la desgrabación de la nota de Tiempo Argentino con Isidoro Graiver el 11 de junio de este año, donde dice todo lo contrario de lo que apareció (como) falaz testimonio que hizo en el diario Clarín y La Nación, con solicitadas pagas evidentemente por los diarios. Esto demuestra una lección del diario Tiempo Argentino, una lección de periodismo independiente, que puso en el aire, inclusive me dijeron un canal colega de ustedes; yo, a la grabación la vi en privado, y la puso al aire hace unos minutos el programa 6-7-8 de Canal 7 y se demuestra la operatividad con la que se trabaja en Papel Prensa; esta es la operación Magnetto, Clarín, La Nación.
Traer a un señor, que miente a sabiendas, que todos sabíamos… a descalificar a nosotros, a la familia que sufrió torturas como él, que sufrió privación ilegítima de la libertad y que siempre declaramos en todos los tribunales de Derechos Humanos. Entonces, realmente estoy muy feliz, porque mañana, ese material lo vamos a presentar a la Justicia, para denunciar al señor Isidoro Graiver y a sus tutores, por esta operación vergonzosa que tiene olor a dólares y tiene olor a bolsiqueo y a muchas cosas raras; y ese es el periodismo independiente que algunos pregonan. Le agradezco mucho, Nelson, y ahora hágame la pregunta que quiera.
-Nelson Castro: Perfecto. Este es el periodismo independiente que ejercemos, por eso queríamos escucharlo.
-Osvaldo Papaleo: No lo dudo, por eso estoy hablando con Usted.
-Nelson Castro: ¿En qué contexto entiende Usted… por qué Isidoro Graiver hizo esa declaración, que está corroborada ante la Justicia?
-Osvaldo Papaleo: ¿En qué contexto? No sé lo que recibió, pero algo recibió. Isidoro Graiver no puede pagar ninguna solicitada como sacó en Clarín o La Nación, al contrario, no puede pagar un aviso fúnebre en Clarín, pero apareció pagando solicitadas millonarias para descalificar a la Presidenta de la Nación, en una operación vergonzosa, típica del Grupo Clarín, típico de Magnetto, que lo está llevando al suicidio y al precipicio al Grupo entero. Hoy, a 48 horas, está desmentido, porque Isidoro Graiver, el día 10, 11 de junio fue y dijo todas estas cosas que están grabadas, que espero además que le pida el material para poder pasarlo en su programa de radio en el día de mañana, porque ésta es la demostración típica de una cosa deleznable, no del que recibió, sino de lo que hicieron, de los ideólogos de esta operación, que es de una falta de respeto total para la democracia argentina y para el país.
-Nelson Castro: En relación a estas cosas, voy a ir puntualmente para que usted pueda, obviamente, ir dando su versión, acerca de las cosas, algunas que conocimos, que Isidoro Graiver ratificó ante la Justicia. La primera es cuando él dice…
-Osvaldo Papaleo: Las ratificó y se fue del país, también le adelanto eso. Isidoro Graiver no está en el país. Como un delincuente disparó del país, como lo que es, lo vamos a demostrar como lo que es. Y quiero saber de aquellos que lo instrumentaron, que le dieron esta chance de denigrar al país, a ver qué responsabilidad mañana van a explicar. Y la clase política, que da vergüenza en algunos momentos, qué reacción tendrá ante esto, porque ayer escuchaba a algunos, sabiendo de qué calaña se estaba hablando, que hablaban superficialidades. Y ahora quiero saber, descalificado el señor Isidoro Graiver lo que piensan. Le voy a contar un secreto, del Estado, pasó la gorra por muchas partes.
También, el señor Isidoro Graiver fue dos veces a la Secretaría de Comercio Interior a ver si declaraba en "Papel Prensa. La verdad". Cuidado cuando se usa a la gente y por eso no se los puede mostrar y lo mandan al exterior, porque es impresentable, porque no puede tolerar el menor requerimiento periodístico, porque Usted se lo hubiera preguntado: "¿Señor, en qué se ocupa?"
¿Qué vamos a hacer? Una víctima, pero el haber sido víctima no justifica ser victimario. Yo fui víctima y nunca perdoné que se haya indultado a los asesinos del Proceso, por más que el que lo hizo fue un presidente argentino que estuvo preso conmigo… Respeto su cárcel, pero eso no lo autoriza, como el lo dijo, para indultar a Videla, a Massera y a Agosti. El ser víctima no autoriza a ser victimario. Hay que tener ética, moral, hay que tener decencia y la lucha y el sufrimiento de uno no negociarlo.
-Nelson Castro: Papaleo, en este contexto, cuatro preguntas puntuales, porque obviamente vamos a seguir… A nosotros nos interesa el conocimiento de la verdad y vamos a seguir con atención la causa judicial. Preguntas que están hoy en el aire. ¿Por qué recién ahora esta denuncia, después de estos 27 años, en los cuales como hablaba el doctor Gil Lavedra, este caso había estado, si no en la Justicia específicamente como tal, había sido uno de los casos en los cuales había tomado parte la Justicia para generar finalmente la reparación patrimonial de los Graiver.
-Osvaldo Papaleo: Me da tristeza lo que dijo el doctor Gil Lavedra, porque él no se tiene que olvidar que hubo una investigación del Fiscal Molinas, el hijo salió esta mañana a reivindicar la memoria de su padre, donde Isidoro Graiver en 1985 contó -como se contó en Tiempo Argentino-, la verdad sobre cómo se trasfirieron las acciones, el 2 de noviembre de 1976, de Papel Prensa.
Entonces lo que me dice usted de Gil Lavedra, que nunca hubo ningún antecedente, con tono parsimonioso y catedrático, le digo que utilice la memoria el doctor Gil Lavedra, al cual lo tengo muy bien calificado como persona y contra él no hay ningún ataque personal, que use la memoria. Y a usted le explico por qué no en 27 años, porque Clarín es lo que es, es una mafia poderosa que se apoderó de este país hace más de 27 años. Y nosotros… Lidia Papaleo de Graiver y Osvaldo Papaleo, junto con Jacobo Timerman mientras vivió, testimoniamos en la causa K. Yo soy testigo de cargo en el caso de Von Wernich porque soy el único que sobrevive. Si yo no hubiera sobrevivido y no hubiera ido a declarar, Von Wernich  estaría en libertad, también le cuento eso. Fuimos en todas las veces. ¿Por qué? Porque había, desde el punto de vista de los derechos humanos, una instalación social que nos permitía hacerlo sin el riesgo de ser sancionados.
Si nosotros hubiéramos denunciado Papel Prensa en estos 27 años, hubiéramos estado presos. El Juez Marquevich, de San Isidro, no midió el techo, inocentemente pobre, que no habla mal de él, habla de su inocencia. Avanzó en el tema de los ADN de la señora María Ernestina de Noble y muy rápidamente, con la colaboración de toda la clase política y judicial, lo sacaron de su juzgado, y fue a parar a la calle, y nunca mas trabajó como Juez de la Nación. Hicieron eso con un Juez Federal, ¿qué hubieran hecho con nosotros, con la complicidad de toda la clase dirigente? Hubiéramos estado presos por extorsión. Lo hicimos, ¿sabe cuándo? Cuando hubo una presidenta de la Nación que decidió acompañar con el Estado la investigación de Papel Prensa. Nosotros a nuestro dolor lo administramos, no lo regalamos.
-Nelson Castro: Segunda pregunta, Papaleo. Hoy también habló el doctor Strassera y dijo que él en las conversaciones que había tenido con su hermana, nunca había recibido alguna mención de este tema. 
-Osvaldo Papaleo: ¿Por qué conversó con mi hermana el doctor Strassera?
-Nelson Castro: Obviamente, lo dijo en el contexto de la causa por violación de los derechos humanos en la que se vio involucrada su hermana.
-Osvaldo Papaleo: El doctor Strassera le pidió una condena de 15 años a mi hermana. El Juez Strassera, que es el que habló con usted, que también se ha puesto en el circuito de los diarios para opinar, es un Fiscal y Juez que aceptó la validez de las Actas Institucionales, que no tiene autoridad moral para hablar de derechos humanos y menos con Lidia Papaleo de Graiver, que perdió sus genitales, que perdió sus pechos, que estuvo en la cárcel. El Juez Strassera que se calle la boca, que haga violín en bolsa, que ni opine, que no se saque fotos en La Nación, lo que yo digo me hago responsable, y estas cosas están en la historia.
-Nelson Castro: La última pregunta. En relación al testimonio del Doctor Caraballo, que también habló y Usted ya conoce el testimonio de él negando todo tipo de presión.
-Osvaldo Papaleo: A mí me merece el mayor respeto el Doctor Caraballo, creo que es una persona de bien, al cual conozco. Creo que tiene una posición sobre el tema, sólo comete un error en su relato: él nunca fue compañero de cautiverio de Lidia Papaleo de Graiver, ni tampoco mío. Yo le cuento, eso no es raro y no lo invalida. El estuvo detenido, torturado, yo le creo todo. Pero un detalle le digo, y es que él no estuvo. Yo estuve 8 meses en Puesto Vasco y no fui compañero de los Graiver en el cautiverio. Yo estuve casi nueve meses, fui compañero de Timerman, y de otra gente. No fui compañero de mi hermana, ni de Isidoro. Era cosa de las torturas y de los traslados. Ese error del doctor Caraballo, al cual respeto, de que fue compañero de cautiverio, dio para que los talones de TN digan: "Compañero de cautiverio desmiente a Lidia Papaleo". "Compañero de cautiverio" habla de cierta comunidad de afectos y de actitudes entre quienes estuvimos presos juntos. Le adjudico ese pequeño error y además una gran dosis de inocencia. El cuenta que para sacarle una firma de un documento en blanco, para acusar a José Ber Gelbard de montonero, de mal haber administrado los fondos de los Montoneros, lo amenazaron con torturar a sus hijas y él piensa, cuando habla de Papel Prensa, que los que fueron capaces de amenazarlo con esa cuestión, eran incapaces de amenazar a la gente que era dueña de Papel Prensa para sacarle una empresa que les interesaba por un proyecto económico y político. Me duele la inocencia, pero lo sé una persona de bien, piensa diferente y tiene todo el derecho; Gustavo Caraballo no es Isidoro Gravier, aclarémoslo bien.
Al fin de la entrevista excepcional, Nelson Castro se disculpó ante dos invitados (los diputados Giudici y Basteiro) por no haberles concedido la palabra, a los que sin embargo señala como "testigos de una noche histórica".
También es interesante apuntar que en la continuidad de la emisión de TN, dos de los principales editorialistas en la versión gráfica de Clarín, Eduardo Van der Kooy y Julio Blanck, conductores de "Código político", se mostraron desconcertados, vacilantes, confusos. Anticipaban ante la cámara lo que sería la línea editorial de ambos diarios hegemónicos del día siguiente, anclada en el testimonio "bueno" -para ellos- de Isidoro Graiver (el texto de la solicitada), a la vez que impotentes para dar cuenta de "la novedad". Esto es, no saben cómo controlar lo "noticiable", tanto ante la publicación del testimonio "malo" en Tiempo Argentino como ante la demoledora intervención de Osvaldo Papaleo en su propia pantalla. En fin, ¿cómo sostendrán esta burbuja de mentiras? Ya veremos. Por ahora, según nos parece, están acorralados.

(*) Ofrecemos una desgrabación de ese diálogo, corregida respecto de la primera versión publicada por www.elintransigente.com.

viernes, 27 de agosto de 2010

Juan Cruz Noce, se te va a extrañar

En estos días, algunos diarios y algunos blogs* -vale destacarlo-, dieron cuenta del fallecimiento de Juan Cruz Noce. Compartimos, en todo, la respetuosa semblanza publicada por Mariana Carbajal en Página/12. Y adherimos, también, al reconocimiento que el diario Tiempo Argentino hizo al reproducir su última comunicación escrita. De nuestra parte no podemos agregar mucho, salvo suscribir con énfasis todo lo bueno que se diga acerca de Juan Cruz en su memoria.
Nosotros lo conocimos cuando él era un joven militante en los albores de la Alianza. Y lo seguimos tratando después en sucesivas fases de su actividad política. Especialmente, lo recordamos por su excelente gestión como Director del por entonces CGP 14 Oeste, época en la que nosotros editábamos una publicación barrial y, por esas cosas de la vida, nos juntábamos bastante seguido en los encuentros que genera la actividad política y social de un barrio. Después, incluso, nos tocó trabajar juntos.
¿Qué decir? Era -y duele hablar en pasado- una persona honesta, inteligente y valiosa. Le gustaba leer y escribir, y discutir acerca de la vida y la política. Era un constructor de grupos, en el seno de los cuales trabajaba a la par de todos. Un ejemplo. Tal vez, podías no coincidir con él, pero siempre quedaba claro que su posición era dictada por sus convicciones, no por algún interés espurio. Era, si se quiere, un joven que vivía la política con la seriedad y el compromiso de los militantes desaparecidos, a los que siempre cumplió en recordar.
Una pena enorme, Juan, que te hayas ido. No te vamos a olvidar.

*
http://bando-neon.blogspot.com/2010/08/lo-impresionante.html
http://bbimbi.blogspot.com/2010/08/juan-cruz-noce.html
http://desdegambier.blogspot.com/2010/08/hasta-siempre-jose-barrita.html
http://nuestraimagen.ws/opinionado/opiblog/?p=1457

miércoles, 25 de agosto de 2010

Cristina: "Quiero una sociedad sin miedos"

Es curioso como, cada vez más, se “hermanan” a la vista de todos. ¿Qué les pasa a los diarios Clarín y La Nación, otrora competidores por el lectorado de capas medias, que publican editoriales en simultáneo? Se solapan mucho entre los dos. Alguien tocó un núcleo que ambas empresas tienen en común. ¿Un “pacto de sangre”, quizás?
El discurso de la presidenta Cristina Fernández, ayer, supone la más valiente recusación que cualquier jefe de Estado de la democracia argentina haya lanzado nunca antes hacia el sistema de medios hegemónicos, heredado de la dictadura. Un relato informado y pedagógico acerca de la complicidad entre los dueños de los principales medios de comunicación con el terrorismo de Estado en los años 70 para apropiarse de Papel Prensa.
Tal vez, esta cuestión no logre captar el interés masivo de la sociedad. No, porque la corporación mediática -justamente, la que Cristina puso en el banquillo de los acusados- se ocupará de silenciar, distorsionar y malversar. No importa. La verdad fue dicha y, como ya sabemos, la gota horada la piedra. Pero es obvio que les duele, y mucho, que la verdad sea enunciada desde la jefatura de Estado. Es una voz potente, mal que les pese. Y allí salieron a dar explicaciones. Las mismas (acá y acá) que habían escrito antes de la presentación del informe “Papel Prensa. La verdad”.
Como dijo la presidenta Fernández: “Quiero una sociedad sin miedos”. ¡Y ahí vamos!

domingo, 22 de agosto de 2010

Hipocresías, abuelitos, agendas, percepciones

Como es sabido, el gran poder de los medios de comunicación reside en su capacidad de establecer la agenda de la opinión pública. Es decir, imponer el repertorio de cuestiones sobre las cuales los públicos (e incluso quienes no consumen los medios hegemónicos) deben tomar partido, o al menos anoticiarse. Recientemente, el propagandista de derecha Mariano Grondona refirió, exultante, una conversación cara a cara con Héctor Magnetto, en el curso de la cual el CEO de Clarín se habría ¿vanagloriado? sobre de la eficacia de su diario a la hora de, precisamente, imponer agenda. (Es una cuestión obvia si se considera que dicho diario es la cabeza informativa y rectora de más de 200 medios de comunicación en todo el país).
Este asunto viene a cuento acerca del esfuerzo de la corporación mediática -y de sus subordinados en el Congreso de la Nación- por instalar una posible mejora de los haberes jubilatorios -el famoso 82% móvil- como eje principal de una campaña orientada a deslegitimar al Gobierno nacional. Al respecto, Alfredo Zaiat, cuando esta cuestión no había sido siquiera tratada en la Cámara baja, señaló en el diario Página/12: "De todos modos, resulta legítima la disputa política alrededor del 82 por ciento móvil y cada sector recibirá apoyos o rechazos según la percepción social sobre intenciones y posibilidades en el sensible tema jubilatorio. El ilusorio salariazo de Carlos Menem en la campaña electoral del '89 es un oportuno antecedente para evaluar la responsabilidad política sobre iniciativas que generan expectativas en grupos vulnerables que posteriormente se frustran."
Y este es el punto. ¿Cómo estará percibiendo la sociedad esta iniciativa irresponsable de la oposición, que no puede explicar el financiamiento sustentable en el tiempo de la medida que propone? ¿Qué sucederá en términos de la opinión pública si el Senado rechaza el proyecto? ¿Y qué, si, aprobado por ambas cámaras, la Presidenta lo veta? Allí se jugará lo que señala Zaiat respecto de la "percepción social" de cada sector a la hora de definir "apoyos o rechazos".
Nadie niega que "ese 82 por ciento móvil para las jubilaciones y el 75 para los pensionados se convirtieron en un reclamo histórico de fuerzas políticas del progresismo, de la izquierda y de organizaciones sociales vinculadas a la clase pasiva". Ni mucho menos que, aún incumplido durante décadas, ese porcentaje "inexplicado" en su racionalidad administrativa/financiera/previsional está instalado en la memoria colectiva de los trabajadores como una expectativa legítima.
Pero, los argentinos venimos de una historia de desquicios y arrasamiento de cualquier esperanza. Y, desde 2003 la situación de la "clase pasiva" comenzó a experimentar cambios efectivos. Sintetizando: "desde 2003, la jubilación mínima mejoró 597,8 por ciento, unas siete veces". Y se incorporó al sistema a más de 2.400.000 personas que no habían podido cumplir con sus aportes. Estos son, lacónicamente, los hechos.
Volviendo al tema de las percepciones sociales. Como señalaba Luis Bruchstein respecto de la ofensiva opositora política y mediática en su preocupación acerca del porvenir de nuestros "viejitos": "Todo hubiera sido más creíble si hubieran abierto el debate, si hubieran movilizado para presionar o defender su aprobación, si hubieran escrito artículos en los medios y difundido sus posiciones para fortalecer en la sociedad un espacio que fuera irreversible. Pero lo que importaba de la discusión estaba dado por los titulares de los medios: 'La oposición espera propinar una nueva derrota al Gobierno'. En los titulares tampoco se hablaba de los jubilados. Convirtieron lo que debería ser un gran tema en una operación política de bajísimo nivel."
Y en este marco, apareció la cuestión "Fibertel", obligando a Clarín y a sus subsidiarias a instalar "otro tema", como diría Biasatti. Vale como señalamiento: Liliana López Foresi le preguntaba este viernes, por canal 26, a Juan Manuel Abal Medina si no era inconveniente que el Gobierno abriera tantos "frentes" de conflicto. Y el funcionario respondía algo así: "Nunca es un mal momento para hacer cumplir la ley".
De donde resulta que el Grupo Clarín tiene dificultades para construir una agenda fuertemente centrada sobre el debate del 82% móvil. El Gobierno mueve sus fichas y lo obliga a defenderse -peor aún, a victimizarse y a exponer abiertamente sus intereses en Fibertel y Papel Prensa-, amparándose bajo las ya gastadas consignas de "las amenazas que sufre la libertad de prensa" o el ataque "al derecho de los usuarios a elegir", temáticas mucho menos sensibles en términos de opinión pública que la cuestión de "los abuelos" y sus haberes jubilatorios que tanto preocupa a Magnetto.

jueves, 19 de agosto de 2010

Antonio Cafiero: "Duhalde contemporiza con adversarios del peronismo"

El día martes, en el muy interesante programa "Liliana de Regreso", que conduce Liliana López Foresi, por el Canal 26, fue entrevistado el histórico dirigente peronista Antonio Cafiero. Sus definiciones acerca de la actual situación del peronismo, el posicionamiento de Eduardo Duhalde, la poco sustentable credibilidad del fervor justicialista de Francisco De Narváez, e incluso sobre el papel cumplido por Carlos Saúl Menem en los 90, no fueron reproducidas -¡vaya sorpresa!- por ningún medio. Así que, desde este sitio, rescatamos este video y algunos tramos (que desgrabamos minuciosamente) de los dichos del patriarca.

-¿Qué le parece positivo de la presidencia de Cristina Kirchner?
-Kirchner, de alguna manera, personifica una de las etapas del peronismo, del peronismo histórico. Porque yo me animo a afirmar -aunque sé que esto no le va a gustar a otros peronistas amigos- que Kirchner, en la medida de sus posibilidades ha intentado e intenta seguir algunas de las pautas históricas del peronismo.
-¿Cuáles?
-Por ejemplo, cuando el Gobierno de los Kirchner estatiza las jubilaciones está volviendo a un principio solidario que ya nosotros habíamos instalado y que luego se privatizó durante la década de los 90.
-¿Cómo está jugando Duhalde esta etapa del juego peronista?
-Yo tengo un buen aprecio personal por Duhalde. Creo que la está jugando mal porque lo veo en actitudes que me sorprenden. Lo veo a Duhalde contemporizando con adversarios del peronismo. Me extraña, porque el es un peronista de verdad, no se le puede negar su trayectoria. Pero yo no lo veo haciendo migas con Biolcati, con el presidente de la Sociedad Rural…
-No le cierra la foto…
-A mí no me cierra eso. ¿Por qué lo hace? Bueno, él sabrá, pero a mí me cae mal. Yo prefiero un Duhalde más ceñido a lo que es la ortodoxia peronista, que se nutre no sólo de doctrina sino de gestos. Yo creo que la estética le ha fallado a Duhalde. Porque a veces lo veo en actitudes y hasta en ciertos pensamientos que son heterodoxos para el peronismo, no es cierto? Pero no heterodoxos en el sentido ideológico, el peronismo se nutre de gestos también. Tiene su ritual, tiene su liturgia. Por eso yo digo siempre, aunque le cueste admitirlo a muchos, que el peronismo tiene algo de cuasi religioso.
-Si no es religioso, por lo menos es místico…
-Tiene una mística, por supuesto
-Entonces, cómo le va una reunión donde participa un Macri, un Francisco De Narváez… ¿Francisco De Narváez le suena peronista?
-Y, no sé, mire, no creo. Yo no creo en las conversiones apresuradas porque pueden tener algo de oportunismo. Y nosotros los peronistas, en ese sentido, somos muy severos. Es decir, esto de llamarnos a todos peronistas, nos parece una excentricidad. No todos somos peronistas…

-¿Y el partido?
-No hay partido, si tuviéramos un partido orgánico. Como no tenemos un partido organizado, eso nos ha hecho mucho mal. Y todavía sigue siendo uno de los déficit que tiene el peronismo en los tiempos más modernos. Nosotros tenemos que organizarnos como un partido democrático en serio. Yo lo puedo decir, porque allá en los años 80 fundé la Renovación Peronista, que fue un movimiento que quiso la democratización del partido. Eso me costó mucho, incluso le diría, yo creo que me costó a mí la presidencia de la Nación.
-En ese momento ganó Carlos Saúl…
-Yo escribí un libro haciendo notar que lo que estaba haciendo Menem no era peronismo. Era una versión del neoliberalismo que se instalaba en la Argentina y que desoía, desconocía, los principios sustanciales en que se funda, no sólo la doctrina sino el sentimiento peronista.
-Era muy gorila…
-Y sí, y bueno, el gorilaje también tiene sus alas… yo no diría que Menem era… en el sentido ideológico lo fue, aunque cuando Menem se abraza con el almirante Rojas… ¿Y qué otra prueba más necesito para considerarlo también a él un gorila? Lo disimulaba muy bien porque tenía una gran capacidad de seducción.

En fin, aquí está el video.

martes, 17 de agosto de 2010

Todos quedan advertidos: ¡será Macri o el caos!

En el semanario Noticias Urbanas, publicación especializada en la política porteña, bajo el título "2011: El tercio que decide el futuro", leemos un artículo de Fernando Riva Zuchelli dedicado a especular sobre los posibles efectos que una derrota electoral del macrismo en la Ciudad descargaría sobre los porteños.
Se afirma allí que el oficialismo PRO cuenta hoy con el firme apoyo de un tercio del electorado al que "no le molesta" ninguno de los rasgos represivos ni aún delictivos de la gestión Macri. Así lo explica Riva Zuchelli: "Existe un tercio electoral que le gustaría triplicar el voltaje de las pistolas Taser (en realidad no las entiende bien y prefiere las 9 mm), que no pretende ley o reglamentación alguna para liberar Florida de manteros sino una buena fila de gruesos bastones en azules o metropolitanas manos y apoyados por carros hidrantes para tener la zona liberada. También ellos estarían de acuerdo en aumentar la cantidad y calidad de escuchas ilegales a todos aquellos a los que nunca -"por negligencia"- se le hizo sentir el rigor de la inteligenzzia (sic), y desde ese lugar ven en Macri a su referente natural."
La hipótesis del autor es que a ese tercio (a esa derecha pura y dura, mejor dicho) no le importa el procesamiento del jefe de Gobierno ni la ya inocultable crisis en la gestión. En consecuencia, deduce, "Macri y sus aliados debieran tener buenas posibilidades de conquistar un segundo mandato, sobre todo -o exclusivamente- por la falta de alternativas." Pero, ¿qué sucedería si "se descompusiera ese tercio ordenador (¡sic!) que hoy lidera Macri y su PRO"? La respuesta de Riva Zucchelli mete miedo: "la Ciudad de Buenos Aires caería en un grave vacío representativo desde lo político y por ende, con toda seguridad en una confusión también importante del voto de las mayorías." ¡Epa! Y sigue, pintando los efectos de una derrota electoral del PRO y el caos consiguiente: "Empezaría todo a girar como una calesita descangayada, con los sobrevivientes y los nuevos, con los ganadores de la pírrica batalla, con los oportunistas que están siempre listos y la sociedad toda obligada a elegir entre Dios sabe qué candidatos."
Convengamos que esta descarada línea de promoción de un nuevo mandato en el Ejecutivo porteño de la tropa PRO resulta un tanto ofensiva para los 2/3 de los votantes porteños que no se reconocen en la descarnada descripción ofrecida de los deseos y expectativas del núcleo duro del voto macrista, sobre los cuales –vale señalar- el autor no emite juicio alguno. ¿Por qué la mayoría de porteños que en las últimas elecciones no votaron al PRO debería consentir que se siga gobernando la Ciudad en sintonía con esos "valores" reaccionarios? Y, más aún, ¿por qué la posible victoria de la oposición debería ser interpretada como producto de una "confusión" del voto de las mayorías? Curiosa idea de la meneada "alternancia democrática", tan reclamada como conveniente cuando de desplazar al kirchnerismo del Gobierno se trata , ¿no?

viernes, 13 de agosto de 2010

El PRO se quedó solo: ¡A lijar, nomás!

En principio, un chascarrillo -una jodita, bah- enunciada por la diputada Diana Maffía, de la Coalición Cívica porteña, en su discurso durante la discusión en general acerca del proyecto de la creación de una comisión investigadora sobre las escuchas ilegales que se dio ayer en la Legislatura, y que la reproducimos "de oídas". Dijo: "Los diputados del PRO insisten con los lugares comunes, repiten frases hechas, sobre un ‘pelotón de fusilamiento’ o la formación de una ‘comisión lijadora’. Con lo cual le están diciendo a Macri dos cosas, que es un reo y, además, que es de madera". ¡Je!
La bancada PRO venía complicada porque si bien preside la Comisión de Asuntos Constitucionales en la Legislatura, sólo tiene 7 votos de los 15. Y en el seno de esa Comisión se discutieron algunas cuestiones decisivas para el futuro de Mauricio Macri. Entre otras: el pedido del expediente de la causa judicial abierta por escuchas ilegales, la convocatoria del jefe de Gobierno a la Legislatura, el proyecto de creación de una Comisión Investigadora y el proyecto de Juicio Político a Macri impulsado por sus propios legisladores.
Pero, el problema mayor del macrismo es la composición del "pleno" de diputados. Como ya señalamos aquí, si la oposición ("variopinta", diría Wainfeld) lograba mantenerse unida, el resultado estaba puesto a su favor: 36 a 24.
Y así fue. Lo cierto es que Mauricio Macri sufrió una verdadera paliza legislativa. El pedido de la remisión del expediente judicial fue aprobado por 60 votos. La invitación al jefe de Gobierno a dar explicaciones en la Legislatura, resistida por el oficialismo, también fue aprobada. La creación de una comisión investigadora, impulsada por la oposición, obtuvo el número mágico, 36 a favor, 24 en contra. Estará integrada por 17 legisladores, cinco oficialistas y 12 opositores. Y el proyecto de auto juicio político impulsado por el macrismo, fue archivado.
Es obvio que en la discusión, los legisladores de Macri cobraron feo. Fueron "conmovedoras" las exhortaciones lanzadas desde el PRO hacia la Coalición Cívica para que rompieran el acuerdo opositor. Pero el Grupo ¡Ja! (de ¡Joderse, Ahora!) impuso la "ley del número", pese a la catarata de discursos oficialistas. Conmovedor, en serio, escucharlo al discípulo de Miguel Angel Toma, Cristian Ritondo, denunciar el "golpe institucional" en curso, trabándose en la lectura, rogando por un cuarto intermedio de ¡72 horas! y luego apelando a la comprensión del "compañero" (¿en qué?) Juan Cabandié. Patético el esfuerzo PRO por empujar hacia una larga trasnoche la sesión, especulando con el desmembramiento de la bancada opositora, haciendo tiempo.
Una conclusión tentativa: el PRO está aislado. No logró recuperar a los dos legisladores que antes formaban parte de su bloque -Daniel Amoroso y Mónica Lubertino-, que migraron hacia la conducción de Francisco De Narváez. Ni pudo establecer alianzas con ninguno de los otros bloques que lo acompañaron en largos tramos de su gestión. ¡Poca cintura política ahí!, siendo Gobierno.
La segunda conclusión es que Mauricio se verá enfrentado a una "terrible" exposición mediática, porque se abrirá esa caja negra -el expediente judicial- y asistiremos a una más que interesante galería de hechos, dichos y personajes.
¡A lijar, nomás, al muñeco de madera!

jueves, 12 de agosto de 2010

Beatriz Sarlo avizora y advierte desde el mangrullo

Resulta obvio, a esta altura, que los medios hegemónicos (cada día más preocupados acerca de su menguante capacidad de construir la opinión pública) se ven obligados a "metabolizar" una mala noticia: el crecimiento del kirchnerismo en las encuestas, tanto en la imagen de sus principales dirigentes como en sus posibilidades electorales de cara al 2011. Se trata del mismo proceso de cambio en el "humor social" que ha insistentemente documentado e interpretado Artemio López, en clave optimista, claro.

Pero, para el diario La Nación esa transformación aún en curso genera una indisimulable preocupación, especialmente en lo que atañe a la posible reorientación de las "capas medias", su público objeto, al fin de cuentas. Y en ese marco entendemos que debe ser leída la más reciente contribución de la otrora crítica cultural, ahora devenida en analista política, Beatriz Sarlo. Bajo el título "La conquista de las capas medias", Sarlo abona la teoría de la manipulación de las conciencias como estrategia de dominación del kirchnerismo gobernante.

Dejemos de lado la anécdota efectista del ciudadano que de motu proprio la llama por teléfono para declararle que, en tanto homosexual, se considera favorecido por la aprobación de la ley de matrimonio igualitario ("matrimonio gay", según Sarlo). Ciudadano que le advierte que ha modificado su voto (antes, opositor) respecto del Gobierno. Ciudadano al que Sarlo "clasifica" con una frase: "Hablaba bien, una sintaxis cuidada, de frases completas". (Alguien educado que "le adjudicaba al Gobierno una ley que le había cambiado de tal modo la vida").

Sarlo afirma que lo entiende, como "entendería a los viejos que se jubilaron sin aportes porque su vida laboral había transcurrido en negro, o a las familias que reciben el ingreso universal por hijo". ¿Entendería qué cosa? Que los beneficiarios/destinatarios/sujetos de esas medidas de ampliación de derechos estén dispuestos a votar al Gobierno. Pero, al paso, descalifica a ese gobierno que se hace cargo de impulsar esas políticas benéficas.

Es decir, si bien Sarlo "entiende" que la sociedad reciba positivamente las medidas no puede dejar de desmerecerlas señalando que esas políticas son apropiaciones indebidas, "oportunistas", en tanto que la idea original del ingreso universal por hijo "no pertenece al kirchnerismo" (cierto, y tampoco a la oposición, hay que remontarse a las actividades de un tal Lord Beveridge, Inglaterra, ¿1942?) y que "la ley de matrimonio gay no fue un proyecto de los Kirchner" (cierto, y tampoco de la oposición, sino de una diputada aliada -Vilma Ibarra- y antes, de las organizaciones que expresan a la comunidad homosexual argentina).

Sobre la incorporación al sistema previsional de "los viejos que habían trabajado en negro" nada dice. (¡Punto para los K!, y "supuesto" apoyo al Gobierno de los 2.300.000 "viejos" integrados al sistema. Si todo fuera tan mecánico como supone Sarlo, ¿por qué la clase media metropolitana -principal beneficiaria de la política de subsidios del kirchnerismo- le ha sido tan desafiante y hostil?).

Hay una exigencia "programática" en el texto de Sarlo que sólo atañe al oficialismo, e incluso a los "beneficiarios" de sus políticas. Afirma: "Se celebran las extensiones de derechos o los bienes cuando llegan, sin examinar la coherencia con programas anteriores o futuros". Esto es: si una medida no fue anunciada por el kirchnerismo en la campaña electoral y es impulsada luego desde el Gobierno, se trata de un flagrante caso de "oportunismo". (Curioso: siempre supusimos que el "programa" de una fuerza política en campaña es su "piso" exigible, no su "techo" a la hora de gestionar).

¿Qué hubiera opinado Sarlo de la consigna (no enunciada, por cierto) "estatización del sistema de jubilaciones" durante la campaña electoral de Cristina Fernández? ¿Y por qué no le recuerda Sarlo a las fuerzas opositoras -que votaron en contra de la estatización- su inconsecuencia con los proyectos que habían presentado para terminar con las AFJP? ¿O no hubo allí "oportunismo" opositor para congraciarse con el establishment financiero?

Y otro tanto con respecto a la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual: ¿por qué la ignora Sarlo en el racconto de medidas que produjeron en diversas franjas de la sociedad -especialmente, en las capas medias sobre las que reflexiona- un fuerte apoyo y movilización? Y, otra vez, ¿nada tiene Sarlo para señalar acerca de la genuflexión oportunista del pan radicalismo al defender (por defecto) la continuidad de la vigencia de la Ley de Radiodifusión de la Dictadura? ¿O será que, cuando se escribe en La Nación, es "mejor no hablar de ciertas cosas"?

Dejemos de lado la evaluación de la articulista sobre la participación de los pobres en los festejos del Bicentenario. Ella no los vio y, en consecuencia, no estuvieron (un comentarista del diario señaló: "¿Qué no había pobres? ¿No se paró al lado del camión del ejército en la Plaza de Mayo que repartía chocolate y galletitas? Puedo aceptar que sea de derecha, pero no la tenía como intelectualmente deshonesta"). Lo que sí vio fue la participación del sujeto social que la desvela, las capas medias: "Llenan el centro de la ciudad, desbordan, se las escucha".

Según parece, la derecha está preocupada por las inteligentes mutaciones adaptativas del kirchnerismo. Más precisamente, por el modo en que el partido gobernante supo sacar las cuentas de los errores cometidos durante el conflicto que lo enfrentó ante la corporación agromediática, cuando se discutía la resolución 125 y aún después de la derrota bonaerense del 28 de junio de 2009. De aquellos fracasos, el oficialismo aprendió sus lecciones. Lejos de quedarse fijado en la "foto", el kirchnerismo apostó a la transformación, conectando con diversas franjas sociales que podrían permitirle construir una nueva coalición electoral triunfante. Modificó su estilo e impulsó una nueva agenda sorprendiendo a los opositores, confundiéndolos y arrebatándoles la iniciativa. Así lo confiesa Sarlo: "Si los Kirchner son los únicos que plantean diferencias claras, económicas y culturales, serán ellos quienes definan el tenor y el estilo de la batalla electoral".

De una parte, Sarlo teme por los efectos electorales de la bonanza económica, especialmente entre "los que usan sus tarjetas con descuentos". De otra, advierte acerca de la influencia de las volubles capas medias en el "clima político". Escribe: "Sus activistas son móviles y modernos, escriben en la Web, se movilizan por una reivindicación sin necesitar al Estado como sostén de una campaña, pueden pagar sus folletos, son diestros con la prensa. Si a un sector no le importa lo que le parecía fundamental hace dos años, más que lamentarse por el cambio, habría que preguntarse por las razones".

Es decir, pregunta Sarlo, ¿cómo puede la oposición conquistar a ese sector "moderno" e "independiente", a esos votantes "diestros con la prensa" que parecen estar cambiando de opinión? Su respuesta es: mejorando la oferta opositora, superando el "rejunte sin principios". Precisa: "con ideas que lleguen a la roca dura de la pobreza" (¿disputar el núcleo del voto peronista?) y "también arraiguen en el grupo más volátil de los grupos sociales y culturales" (¿las capas medias hoy en estado de deliberación?).

Y este es el punto. Cumpliendo con su auto impuesto papel de vigía, Sarlo se trepa a su mangrullo y advierte a la minoría atenta que la lee con unción (y especialmente a cierta dirigencia política) acerca de la posible (e impensada, hasta hace poco) derrota de la oposición "republicana" en la disputa que mantiene con el oficialismo por el favor de las "capas medias". Ya se ha dicho: "todo lo sólido se disuelve en el aire". También sucede, parece, con ciertas certezas electorales.

lunes, 9 de agosto de 2010

¡Y ahí va!

Es algo que uno escuchó de la boca de su padre, y prosigue en el tiempo, cuando sale River a la cancha. Algo que uno escuchaba, más interesado en los caramelos o los panchos y en el colorido del escenario, y recién empezando a entender la lógica del juego. ¡Ahí va River!, nos decían.
Tantos años después, cuando uno aprendió (o no) a pensar por fuera de las pasiones identitarias futboleras, y ha llegado a creer que, en realidad, calentarse por el juego de la pelota no vale la pena, porque hay tantas otras cosas que importan más, mucho más. Entonces, resulta que pasa que tu equipo de toda la vida está en problemas. Resulta que pasa que River se puede ir al descenso. Y entonces, hay algo que te tira de la nuca, que te pone de pie, que te vuelve un bicho atento, y otra vez te convierte en un hincha. Resulta que volvés a ser un pibe y que otra vez sale River a la cancha y ¡ahí va! Y estás jugado. Interesado y comprometido.
Jugamos mal frente a un equipo que no quiso jugar a nada. Pero ganamos, sobre la hora. Pase largo de Carrizo, a la cabeza de Caruso, que la baja con maestría para Ortega. El Burrito la toma de pique, la levanta con el empeine, la lleva hasta el fondo de la cancha y, con su pierna menos hábil, la izquierda, tira un centro perfecto para que nuestra esperanza, nuestro adolescente goleador, Rogelio Funes Mori, convierta empujándola con la cabeza. ¡Enorme jugada! Lindo gol sobre la hora. ¡Ahí va River! Y nosotros felices, por acá.