Mostrando entradas con la etiqueta oposición. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta oposición. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de noviembre de 2012

Después del “miércoles negro” de la oposición, Cristina denunció a los buitres y caranchos de adentro. ¿Qué hubiera hecho Macri frente a Griesa? No me lo digas.

Después de su “miércoles negro”, la jefatura de la oposición local (¿debiéramos adjetivarla “argentina”?) vacila. Fue dura la secuencia de sopapos. En rigor, la principal refutación a la coalición anti K la expresó la Corte Suprema al rechazar los reclamos de “Clarín” tendientes a prolongar sus privilegios luego del 7D, reafirmando que la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual está vigente a partir de esa fecha para todos los grupos empresarios, sin excepción.
Más aún, después de tanta excitación cipaya, la Organización Marítima Internacional (OMI) certificó que la Fragata Libertad es un buque militar y que, por lo tanto, no puede ser embargado.
Y, además, la Cámara de Apelaciones de Nueva York suspendió la decisión del juez Thomas Griesa que había ordenado pagarles a los fondos buitre el ciento por ciento de sus bonos más los intereses acumulados en un pago en efectivo el 15 de diciembre, lo que permite al Gobierno hacer frente a los vencimientos de deuda de diciembre, sin ningún inconveniente técnico y abre un cronograma de negociación con los “buitres”.
Y, como addenda, queda el papelón resultante de la presentación judicial de “Clarín” contra “periodistas, funcionarios, legisladores y organizaciones políticas” a los que acusó de “incitación a la violencia” y “coacción agravada”, de la cual “Clarín” se desdijo, al menos en lo concerniente a los periodistas. En Diputados el kirchnerismo logró aprobar una declaración de repudio con los votos propios que, ¡obviamente!, no fue acompañada por ninguna bancada opositora, certificando su sumisión a la jefatura mediática.
Ayer, al hablar por cadena nacional, la presidenta Cristina Fernández advirtió que "sufrimos el acoso, el asedio" de los fondos buitre, al mencionar la decisión del juez Thomas Griesa a favor de esos fondos que fue rechazada finalmente por la justicia norteamericana. Al respecto, subrayó que "no es un caso judicial, es político".
La presidenta remarcó asimismo que "no se puede vivir en una sociedad que baja los brazos, por eso siempre digo que voy a seguir luchando con todas mis fuerzas para defender los intereses de nuestro pueblo". Y destacó que "los buitres y los caranchos no sólo están afuera; también lo están adentro y a veces se lanzan contra el Estado".
Y, mientras tanto, Sciolí (esa esperanza opositora, ¡si al fin mostrara los dientes!) le exige a Macri (esa otra esperanza, ¡que no termina de despegar!) que se haga cargo de su propia basura. Un reclamo inoportuno, desleal, cuando se suceden paros rotativos en los subtes porteños. Esa cuestión menor que se revela tan inmanejable para el futuro estadista, que se asusta frente a los metro delegados. ¿Qué hubiera hecho Macri frente a Griesa? No me lo digas.

martes, 17 de agosto de 2010

Todos quedan advertidos: ¡será Macri o el caos!

En el semanario Noticias Urbanas, publicación especializada en la política porteña, bajo el título "2011: El tercio que decide el futuro", leemos un artículo de Fernando Riva Zuchelli dedicado a especular sobre los posibles efectos que una derrota electoral del macrismo en la Ciudad descargaría sobre los porteños.
Se afirma allí que el oficialismo PRO cuenta hoy con el firme apoyo de un tercio del electorado al que "no le molesta" ninguno de los rasgos represivos ni aún delictivos de la gestión Macri. Así lo explica Riva Zuchelli: "Existe un tercio electoral que le gustaría triplicar el voltaje de las pistolas Taser (en realidad no las entiende bien y prefiere las 9 mm), que no pretende ley o reglamentación alguna para liberar Florida de manteros sino una buena fila de gruesos bastones en azules o metropolitanas manos y apoyados por carros hidrantes para tener la zona liberada. También ellos estarían de acuerdo en aumentar la cantidad y calidad de escuchas ilegales a todos aquellos a los que nunca -"por negligencia"- se le hizo sentir el rigor de la inteligenzzia (sic), y desde ese lugar ven en Macri a su referente natural."
La hipótesis del autor es que a ese tercio (a esa derecha pura y dura, mejor dicho) no le importa el procesamiento del jefe de Gobierno ni la ya inocultable crisis en la gestión. En consecuencia, deduce, "Macri y sus aliados debieran tener buenas posibilidades de conquistar un segundo mandato, sobre todo -o exclusivamente- por la falta de alternativas." Pero, ¿qué sucedería si "se descompusiera ese tercio ordenador (¡sic!) que hoy lidera Macri y su PRO"? La respuesta de Riva Zucchelli mete miedo: "la Ciudad de Buenos Aires caería en un grave vacío representativo desde lo político y por ende, con toda seguridad en una confusión también importante del voto de las mayorías." ¡Epa! Y sigue, pintando los efectos de una derrota electoral del PRO y el caos consiguiente: "Empezaría todo a girar como una calesita descangayada, con los sobrevivientes y los nuevos, con los ganadores de la pírrica batalla, con los oportunistas que están siempre listos y la sociedad toda obligada a elegir entre Dios sabe qué candidatos."
Convengamos que esta descarada línea de promoción de un nuevo mandato en el Ejecutivo porteño de la tropa PRO resulta un tanto ofensiva para los 2/3 de los votantes porteños que no se reconocen en la descarnada descripción ofrecida de los deseos y expectativas del núcleo duro del voto macrista, sobre los cuales –vale señalar- el autor no emite juicio alguno. ¿Por qué la mayoría de porteños que en las últimas elecciones no votaron al PRO debería consentir que se siga gobernando la Ciudad en sintonía con esos "valores" reaccionarios? Y, más aún, ¿por qué la posible victoria de la oposición debería ser interpretada como producto de una "confusión" del voto de las mayorías? Curiosa idea de la meneada "alternancia democrática", tan reclamada como conveniente cuando de desplazar al kirchnerismo del Gobierno se trata , ¿no?